📲 Citas: WhatsApp: +506 8881-1304 | Tel: +506 2290-1383 | 📍 Ubicación: 50 metros al este del costado este de la Embajada de EE. UU. 

Vivir en la negación, acrecienta el dolor

Vivir en la negación, acrecienta el dolor

Hay momentos en que el alma no puede —o no quiere— mirar lo que duele. Negamos, minimizamos, justificamos. Fingimos que no pasa nada, cuando por dentro la herida sangra. La negación parece protegernos, pero en realidad prolonga el sufrimiento.

Negar no cura, solo posterga. Y cuanto más negamos, más nos desconectamos de nosotros mismos, de los demás y de la posibilidad de sanar. Aceptar el dolor no significa rendirse: significa dejar de pelear contra lo inevitable y empezar a transformarlo.

Como escribió Carl Jung (1959): “No se llega a la iluminación imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad.” Solo cuando nos atrevemos a mirar lo que evitamos, comenzamos a encontrar sentido en lo vivido.

La negación: un mecanismo de defensa que se vuelve prisión

Negar es una reacción natural del psiquismo ante el impacto de lo doloroso. Durante un tiempo puede ser necesaria: amortigua la intensidad emocional. Pero cuando se vuelve crónica, nos desconecta de la realidad y de la posibilidad de actuar.

Sigmund Freud (1937) describió la negación como un intento inconsciente de mantener alejadas las experiencias que amenazan nuestro equilibrio psíquico. El problema es que lo negado no desaparece: se transforma en síntomas, en ansiedad, en culpa o en repetición.

Ejercicio de introspección:

Pensá en algo que sabés que duele, pero seguís evitando. Preguntate: “¿Qué temo que cambie si acepto esta verdad?” La respuesta te mostrará la raíz emocional de tu negación.

Te invito a leer este otro tema: https://rafaelramoscr.com/pareja/no-tenes-que-forzar-la-conexion-con-esa-persona/

Negar lo que fue: cuando el pasado se vuelve un fantasma

Muchos viven atrapados en un “no pasó nada”. Niegan heridas familiares, traiciones, duelos o decisiones equivocadas. Pero el pasado no desaparece por negarlo: se repite en las emociones que no entendemos y en los vínculos que saboteamos.

Viktor Frankl (1946) decía: “El sufrimiento deja de ser sufrimiento en el momento en que encuentra un sentido.” Aceptar el pasado no es justificarlo, sino integrarlo. Mirarlo de frente es la única forma de evitar que siga gobernando el presente.

Ejercicio:

Escribí una carta a tu pasado. No para quedarte ahí, sino para reconocer lo que dolió y liberar la energía emocional que aún sostiene esa historia.

 

Negar lo que sentimos: la anestesia emocional

La negación no solo se aplica a los hechos, sino también a las emociones. Decimos “no estoy triste”, “ya lo superé”, “no me importa”, pero el cuerpo sabe la verdad. Cada emoción no reconocida se convierte en tensión, cansancio, o incluso enfermedad.

Como señala Gabor Maté (2011): “El cuerpo dice lo que la mente calla.”Aceptar las emociones incómodas —miedo, tristeza, enojo— es la puerta a la regulación emocional y a la autenticidad.

Ejercicio:

Durante una semana, registrá tres emociones por día. No las juzgues, solo poneles nombre. Nombrar lo que se siente es el primer paso para no vivir anestesiado.

Amplía tu reflexión con este otro tema: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/toma-la-decision-de-perdonarte-y-avanzar/

Negar al otro: el autoengaño en las relaciones

También negamos en nombre del amor. Negamos señales de maltrato, desinterés o incompatibilidad. Nos convencemos de que “va a cambiar”, “no fue para tanto”, o “yo puedo con todo”. Pero amar no debería doler tanto.

Erich Fromm (1956) decía: “El amor inmaduro dice: te amo porque te necesito. El amor maduro dice: te necesito porque te amo.” Negar lo evidente en una relación es una forma de autoabandono. Aceptar al otro como es —y decidir en consecuencia— es un acto de madurez afectiva.

Vivir en la negación, acrecienta el dolor
Vivir en la negación, acrecienta el dolor

Ejercicio:

Preguntate:“¿Qué verdades estoy negando para mantener una ilusión?” Lo que duela al responder, es precisamente lo que necesita ser mirado.

 

Negar el presente: cuando la vida se siente en pausa

La negación también se manifiesta en la resistencia a lo que está ocurriendo ahora. Nos decimos “cuando esto pase, voy a estar bien”, “cuando cambie el trabajo”, “cuando vuelva a confiar”. Y mientras tanto, la vida pasa sin que la habitemos.

Eckhart Tolle (1997) escribió: “La rendición no es debilidad; es la fuerza que nace de dejar de luchar contra lo que es. Aceptar el presente, incluso con sus imperfecciones, nos devuelve poder. El sufrimiento se amplifica cuando negamos lo que ya es.

Ejercicio práctico:

Antes de dormir, repetí: “Hoy acepto lo que no puedo cambiar, y me ocupo de lo que sí depende de mí.” Practicá este gesto durante una semana: notarás que la mente se aquieta y el cuerpo se relaja.

Te invito a ver este video, del programa Sin Límites, sobre construcción de autoestima: https://www.youtube.com/watch?v=HE6Y8nLRWCI

Negar el propio crecimiento: miedo a la transformación

Negar también puede ser un miedo a avanzar. A veces estamos tan acostumbrados al dolor que la paz asusta. Nos saboteamos, postergamos cambios, volvemos a lo conocido porque es más cómodo que lo incierto.

Carl Rogers (1961) lo expresó con claridad: “El curioso paradoxo es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar.” Aceptar el cambio es reconocer que crecer también duele, pero ese dolor construye, no destruye.

Ejercicio:
Hacé una lista de tres cosas que sabés que podrías mejorar, pero no te animás a enfrentar.
Preguntate: “¿Qué pasaría si dejo de negar mi potencial y empiezo a creer que puedo?”

 

5 Herramientas prácticas para dejar de negar y empezar a sanar

1️⃣ Detenete a observar sin juicio: Cada vez que algo te incomode, no reacciones. Preguntate qué parte de vos se resiste. La conciencia interrumpe el automatismo.

2️⃣ Nombrá la emoción: Dar lenguaje a lo que sentís disminuye su intensidad. Decí en voz alta: “Estoy triste”, “Estoy enojado”, “Estoy cansado”. Lo que se nombra se ordena.

3️⃣ Buscá apoyo: A veces la negación se desarma en compañía. Hablar con un terapeuta o una persona de confianza abre perspectivas que solos no vemos.

4️⃣ Transformá la culpa en responsabilidad: No te castigues por haber negado: todos lo hacemos para sobrevivir. Agradecé el mecanismo, pero ahora elegí vivir desde la conciencia.

5️⃣ Crea rituales de cierre: Escribí cartas que no vas a enviar, encendé una vela por lo perdido, despedite de lo que fue. Los rituales simbólicos ayudan al cerebro a procesar lo que el corazón aún niega.

 

La negación es como quedarse varado en el umbral del cambio

Vivir en la negación es como quedarse varado en el umbral del cambio: no estás donde estabas, pero tampoco donde podrías estar.
Negar duele más que aceptar, porque la energía que usamos para evitar la verdad es la misma que podríamos usar para transformarla.

Aceptar no significa estar de acuerdo con lo ocurrido, sino hacer las paces con la realidad. Es dejar de pelear con el pasado para comenzar a construir el presente. Y aunque aceptar duele al principio, es el único camino hacia la libertad emocional.

La negación promete alivio inmediato, pero cobra intereses altos: te roba el tiempo, la autenticidad y la posibilidad de evolucionar. En cambio, la aceptación sana porque te reconcilia con vos mismo y con la vida.

Como escribió Rumi, el poeta sufí: “La herida es el lugar por donde entra la luz.”Aceptar el dolor no lo elimina, pero le da sentido. Y cuando algo tiene sentido, deja de ser enemigo: se convierte en maestro.

 

“No se trata de huir del dolor, sino de mirarlo hasta que deje de doler.”  Dr. Rafael Ramos

Un gran abrazo

 

Dr. Rafael Ramos

Psicólogo, conferencista y comunicador. Director del Centro para el Desarrollo Humano Integral (CEDHI).

WhatsApp: +506 8881-1304

☎️ Oficina: +506 2290-1383

Redes sociales:

  • Instagram: @drrafaelramoscr
  • TikTok: @drrafaelramoscr
  • LinkedIn: Dr. Rafael Ramos
  • Facebook: Dr. Rafael Ramos
  • Sitio web: www.rafaelramoscr.com

 

Si deseás recibir acompañamiento psicológico, coordinar una conferencia o participar en los programas del CEDHi, escribinos. Cuidar tu salud emocional es una forma de amarte.

 

Bibliografía

  • Frankl, V. E. (1946). Man’s Search for Meaning. Boston: Beacon Press.
  • Freud, S. (1937). Constructions in Analysis. London: Hogarth Press.
  • Fromm, E. (1956). The Art of Loving. New York: Harper & Row.
  • Jung, C. G. (1959). The Archetypes and the Collective Unconscious. Princeton: Princeton University Press.
  • Maté, G. (2011). When the Body Says No: Exploring the Stress-Disease Connection. Toronto: Vintage Canada.
  • Rogers, C. (1961). On Becoming a Person: A Therapist’s View of Psychotherapy. Boston: Houghton Mifflin.
  • Tolle, E. (1997). The Power of Now. Vancouver: Namaste Publishing.
  • Rumi, J. (2001). The Essential Rumi. San Francisco: HarperOne.

 

 

También te puede interesar...

4 respuestas

  1. Excelente Dr. RAMOS, a raíz de una experiencia de vida, hoy tengo 73, y estaba sumida en creo yo, una negación total de lo que me estaba pasando en mi vida, pero rarisimo yo lo sabia, pero creía que se iban a dar esos cambios, pero 40 años después tome conciencia de que esos cambios no se iban a dar nunca, más bien me estaban hundiendo más, fue ahí que tuve que tomar decisiones y muy fuertes, me costó, pero hoy 4 años después, poniendo en práctica todo esto que usted menciona, porque yo a través de mi existencia había leído mucho sobre estos temas, los puse en práctica y le puedo decir con toda honestidad, que lo logré, logré lo más importante que es tener mi paz interior, mi paz esa qué sobre pasa todo entendimiento y sobre todo con la ayuda de un ser superior interno que todos llevamos por dentro y que nunca nos abandona, perdí muchas cosas materiales, no me hacen falta, pero recuperé mi paz, mi tranquilidad, mi solidaridad con quienes me necesitan y muchas cosas más muy valiosas en esta vida que es un soplo y no valoramos muchas veces.
    Gracias gracias gracias una vez más Dr Ramos por su valioso aporte.

    1. Hola Maritza, lamento mucho por las diferentes situaciones que tuviste que atravesar, deseo de corazón que puedas sanar y llegar a estar mejor por t bienestar físico, mental y emocional, por otra parte, me alegro mucho que el contenido que encuentras en mi blog sea de gran ayuda para ti, muchas gracias por leerme, por estar acá y por pertenecer a esta comunidad, un fuerte abrazo, saludos.

  2. Hermoso, justo lo que necesitaba me explicaran. He vivido en una negación como.mecanismo de defensa y ahora descubrí que no había sanado nada, solo lo había ocultado. Estoy en duelo por algo q paso hace 5 años. Creo que lo importante fue haberme dado cuenta y ahora empezar a vivirlo, aceptarlo y sanarlo. Gracias Rafa.

    1. Hola Susan, me alegro mucho que lo que encontraste en este artículo era lo que necesitabas leer como me lo comentas ya que esa es la finalidad de este espacio poder compartirles contenido de calidad que pueda servirles de guía y acompañamiento en sus vidas, deseo de corazón que puedas sanar la situación que me comentas por tu bienestar físico, mental y emocional, gracias por estar acá, por leer el contenido de mi blog y por pertenecer a esta comunidad, un fuerte abrazo saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este artículo:

Suscribite y recibe GRATIS mi ebook

También te puede interesar

Agenda con nosotros

Escríbenos para agendar una cita

No es que no pasa nada...
es que el amor necesita atención

Suscribite y recibe GRATIS mi ebook