Pareja, comunicación, negación, emociones, hablar, proponer.

Consecuencias negativas de negarse a ver la realidad en tu relación de pareja.

Una relación de pareja no es un ente autónomo, es decir un ser cuyas características se alimentan por sí mismas, sino que ésta adquiere la forma que cada uno de nosotros le da, así que si actuás de forma sana, esto se refleja en tu relación, de la misma forma, si tu actuar es complicado, esto se refleja en tu relación.

La configuración de una pareja exige una visión realista, para poder identificar lo mejor de la relación, y lo que se debe trabajar, para construir una mayor sensación de bienestar.

Hay personas que viven en una relación de pareja desde la negación, esto puede crear múltiples complicaciones, en el tanto la negación sostiene la ilusión, pero ¿Cómo digerimos la frustración que nace de temas no resueltos y problemas múltiples que no se resuelven? Si no asumimos una visión realista, que nos permita identificar lo que realmente no funciona, para enfocarse en solucionarlo.

El amor es un proceso, que podría estar cargado de ilusiones e implica un accionar constructivo, para que estas ilusiones se transformen en objetivos y metas que le den cuerpo y sentido a dicha relación.

Asumir una relación desde la negación, siempre va a crear complicaciones emocionales, en el tanto, evadimos darnos cuenta de lo que mañana podría ser un enorme abismo, y lo que hoy podría ser una pequeña fisura, a través del diálogo, la cercanía y la búsqueda de soluciones, podría transformarse en un reto de fortalecimiento de una relación, y no en la tierra fértil de la que se alimenta el conflicto.

En este artículo quiero que analicemos juntos una serie de riesgos que tienden a asumir una relación desde la negación de la realidad.

Primero, la negación crea una base frágil.

Hay personas que son tendientes a decir “todo bien”, aunque en su interior, saben que hay una voz que les dice que hay situaciones que crean una insatisfacción progresiva.

Ante esto, muchos deciden, no hablarlo con su pareja, simplemente por el hecho de que la comunicación no es buena, o no les gusta confrontar a su pareja, creyendo de esta forma que “todo va estar bien”, pero, este proceso no es así, en el silencio se construye un sendero para emociones que pueden crear tarde o temprano graves complicaciones.

Una relación que evade los conflictos, va a construir una base frágil, porque la motivación, la felicidad, el cariño y la cercanía tienen que construirse sobre una sensación de bienestar.

Es imposible que éstas áreas se mantengan sanas, en el tanto sabemos que algo no funciona y nos quedamos callados. Respecto a este tema, te invito a leer este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/pareja/sexo-para-la-reconciliacion/.

¿Vos sos de las personas que se queda callado, callada? ¡Cuidado! Estás construyendo una base frágil. Ser realista es un paso importante.

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Segundo, la negación crea un proceso de tensión creciente.

El negarse a hablar, el tomar la decisión de evadir, simplemente porque alguno de los dos, o los dos, no tienen las condiciones de apertura para desarrollar una posición equilibrada y madura, para construir un diálogo positivo, que les permita resolver los temas pendientes construye una olla de presión.

Tarde o temprano, va a explotar dejando tristemente a veces consecuencias profundamente negativas para las bases de la relación.

Cuando una persona en el silencio de su corazón no habla, o construye una realidad que no existe, la frustración se apodera de forma progresiva.

El silencio hace que el amor se transforme en enojo, éste empieza a transformarse en otras emociones, tristeza, por ejemplo, que podría convertirse en depresión y desde esta intensidad emocional, se podría perder la motivación para estar juntos.

La negación va creando un ambiente tenso, cuya satisfacción es mínima, por tanto, el desamor, podría apoderarse de la relación.

Tercero, la negación crea distancias.

Cuando una persona, en su relación de pareja, percibe un sentimiento de desmotivación creciente, una apatía constante, una fuerte tendencia a la complicación progresiva por cualquier cosa que pasa en la relación, la consecuencia lógica es ensimismarse, retraerse, replegarse, hacerse a un lado lo que afecta la expresión del afecto.

Cuando en una relación la negación es la tónica normal y frecuente, se pierde la naturalidad para abrazar, reírse, buscarse, seducirse, simplemente porque hay temas que no funcionan, sea por las actitudes de uno o ambos.

Es imposible avanzar, cuando nos resistimos a resolverlas, simplemente porque hemos optado por negar la realidad, y esperar que algo mágico suceda.

Lo único que va a salir de esta posición, posiblemente sea una reacción explosiva, e hiriente, que pueda causar heridas profundas en el alma, y que de una u otra forma terminarán afectando la relación.

Tener la capacidad de hablar y ser realistas nos permite hacer planes ¿Vos sabés lo que querés para tu vida?

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Cuarto, la negación es una estafa emocional.

Cuando una persona vive en la negación de su realidad, construyendo un silencio profundo, o distancias afectivas, es imposible que no haya cambios en nuestra conducta afectiva.

Esto poco a poco, va creando posiblemente una menor tendencia al estar bien, lo que crea múltiples problemas que se expresan a través de gestos, palabras, hirientes, distanciamientos sexuales, perdida del interés en las actividades de la pareja, es decir, la pareja se paraliza, lo que los puede llevar al desamor.

Frente a esto, una persona, en una relación preguntará al otro ¿estás bien? esta persona dirá, “sí, no me pasa nada”, pero en el fondo vos sabes que no estás bien, que hay cosas que te han dolido, hay resentimientos, fuertes incomodidades, podrás decir, “no me pasa nada”, pero tu conducta dice otra cosa.

Evadir los conflictos hace que la persona no sea la misma, no te reís igual, no besás igual, no abrazás igual, has perdido la pasión:

  • ¿Por qué haces esto?
  • ¿Qué ganás con esta lógica?
  • ¿Por qué insistís en decir que estás bien, cuando tus expresiones dicen otra cosa?
  • ¿Consideras que vas a un buen puerto con esta posición?

Si tu pareja percibe que hay algo, y vos optás por decir, que no pasa nada, aunque digás que estás bien, aunque digás que te sientes bien, aunque digás que las cosas funcionan, no es cierto, y no abrirse, al no sincerarse, no poner los temas sobre la mesa de forma clara, abierta y directa, estas creando una estafa emocional ¿No creés que llegó la hora de hacer un cambio?

Quinto, la negación contribuye a que tarde o temprano perdás el control de tus emociones.

Hay personas en una relación de pareja que viven con un mundo interno muy oscuro, cargado de emociones en conflicto, en el que con razón o no, con fundamento o no, tienen emociones encontradas, cargadas de tensiones, que están ahí, porque no se han resuelto los temas pendientes.

Esto a veces crea una posición profundamente desconcertante, tanto para sí mismo, como para la otra persona que está tu lado.

Hoy estás feliz todo funciona, mañana estás irritable y no explicás por qué, al terminar el día actúas como que, si nada hubiese sucedido, al día siguiente no hablás, en otros momentos te enojás fácilmente, por cosas simples, es difícil entender por qué algo te enoja tanto,

  • ¿Te has dado cuenta que funcionás de forma descontrolada?
  • ¿Te has dado cuenta que esto es desconcertante?
  • ¿Qué te pasa? ¿Por qué no lo explicás?
  • ¿Por qué tanto silencio en un “todo bien” que no es real?

Es tanto la presión que llevás por dentro, y la negación no sostiene la capacidad de estar bien, los cambios de humor son evidentes, ya no tenés el control, ante esto,

  • ¿Por qué no dejás el silencio?
  • ¿Por qué no hablás?
  • ¿Por qué no te sincerás?
  • ¿Por qué no te permitís sacar lo que llevas por dentro?

En nada ayuda la negación, ahora tenés un patrón de conducta y una expresión emocional fuera de control, que es difícil de entender y comprender, que lejos de ayudar a contribuir a que las cosas no se compliquen, todo se pone cuesta arriba.

Esto se podría cambiar, si te das la oportunidad de hablar con sinceridad y que tu pareja tenga una escucha empática, todo orientado a entender, proponer, tolerar, negociar para buscar juntos soluciones.

Sexto, la negación contribuye a la intransigencia y la intolerancia.

Una persona que camina en una relación con una posición intransigente e intolerante, tiene que detenerse, pensar y responderse estas preguntas:

  • ¿Por qué estás tan reactivo?
  • ¿Por qué tus manifestaciones emocionales son tan hirientes?
  • ¿Por qué siempre explotás?
  • ¿Por qué no medís tus palabras?
  • ¿Por qué estás siempre tan irritable?
  • ¿Por qué tanta complicación?
  • ¿Por qué proyectás tanta amargura?
  • ¿Por qué te has vuelto tan impaciente?
  • ¿Por qué ahora siempre utilizás ese tono irónico e hiriente?

Resulta que no hablás, y querés estar en una relación bonita, agradable, constructiva, pero no decís las cosas, te quedas callado o callada, todo el tiempo, pero no estás bien.

Tristemente sea porque uno de los dos, o ambos, tienen estructuras de comunicación deficientes, no han logrado construir puentes, si no enormes muros, cargados de sistemas de defensa, que lo único que hacen es cultivar una fuerte tensión interna, que te van transformando de una persona dulce, tierna, anuente al diálogo, a una persona explosiva y complicada, no podés caminar en una relación bajo esta perspectiva.

Hablar claro, con paciencia y prudencia es la única vía para resolver los conflictos.

Hablar, escuchar, tolerar, proponer, silencio, comunicación

Sétimo, la negación te puede llevar a tomar decisiones equivocadas.

Es posible que llevés una carga emocional muy compleja por dentro, que se derive de los vacíos de tu desarrollo personal, en el tanto, no has aprendido a hablar de estas cosas, o quizás tenga que ver con el hecho de que juntos hayan creado una relación complicada, una muy mala comunicación, que propicie un alejamiento de un diálogo cálido, que favorezca un buen sentir y un buen actuar.

Entonces, te cargás de prejuicios, a partir del “no”, así no funciona, no va a funcionar, y pensás:

  • No vale la pena hablar.
  • Para que voy a decir algo, si nada va a funcionar.
  • Estoy cansado, cansada, de esta relación.
  • Ya no quiero nada.
  • Qué pereza hablar.
  • Que ganas de salir corriendo.

Pensás cosas como estas y muchas más, lo cierto es que analizás todo en clave de “no”, porque te sentís saturado, saturada, pero has vivido en negación, no has sido capaz de hablar, proponer cambios, tu pareja tampoco ha sido capaz de escuchar comprender y negociar.

Entonces un día decís “se acabó”, “hoy ya no tiene sentido”, se termina un proyecto afectivo que tenía todo para funcionar, lo único sobre lo que se tenía que trabajar era sobre una comunicación más cercana, madura, cálida, que les permitiera hacer que las cosas funcionaran.

Pero no, se dañó el proceso, y tristemente tomaron la decisión de decir “se acabó”, quizá sea una mala decisión, en el tanto tenían todo para estar bien, excepto la estructura de comunicación para estar uno más cerca del otro.

La comunicación es la vía por la circula el amor sano, te lo amplio en este video:

Octavo, la negación la creás vos.

Esto es lo que tenemos que entender y asumir, que las estructuras de negación, que crean complicaciones emocionales, al final se sostienen por muchas razones, entre ellas:

  • Porque has decidido callarte para no hablar.
  • Porque has decidido no prestarle atención a tu pareja.
  • Quizá porque has tenido una forma de comunicación explosiva.
  • Porque no te dio la gana hacer un cambio.
  • Porque optaste por la complicación.
  • Porque te negaste a proponer.
  • Porque no has querido hablar.

En fin, lo cierto es que toda relación madura cuando somos capaces de enfrentar las situaciones ordinarias, con actitudes orientadas al diálogo y la cercanía.

Ahora, si vos creés que esto se vive en tu relación, creo que es hora de buscar soluciones, porque el amor se enferma, cuando dejamos que el silencio sea el que resuelva. ¿Vos sos sensible a las necesidades de tu pareja? Te invito a leer este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/pareja/estas-solo-cuando-tenes-pareja/

Algunos de estos puntos están presentes en tu relación, creo que es hora de buscar soluciones, porque el amor se enferma, en la falta de acciones, en la negación no ocurren milagros.

Una relación siempre requiere trabajo de dos, tener tiempo y aprender a priorizar, este audio te amplía este tema:

Cuando dejamos que, el silencio, en forma de negación, sea el que marque la pauta, las enredaderas de la frustración nos llevarán muchas veces a tomar decisiones desesperadas, con las que se daña el amor, quizá sea tan sólo un tema de tomar decisiones sanas ¿Vas a seguir en la negación?

Espero que esta reflexión te ayude a ampliar tu perspectiva, y si te gustó el artículo, te pido que lo compartás en tus redes sociales, por supuesto espero que te sintás en la confianza de dejarme tus comentarios.

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