perdonar

No puedo perdonar, pero quiero amar

Si el resentimiento te gobierna, el amor no se sana.

Esta semana les comparto un tema que es bastante frecuente en la consulta: cuando hablamos de segundas oportunidades, o de perdonar historias difíciles.

Yo inicié un noviazgo hace un tiempo. Una de las cosas que hablamos al inicio de la relación fue que ninguno de los dos iba tener contacto con los ex. Después me di cuenta de que mi pareja seguía chateando con todas sus exnovias y las veía como amigas, incluso les contaba cosas muy íntimas de nosotros. De forma muy madura lo hablé con él, se lo dije, llegamos al acuerdo de que no lo iba a hacer y yo confié, pero me volví a dar cuenta de que lo hizo, entonces me enojé muchísimo. En esta oportunidad le dije que yo no puedo estar con una persona que no sea capaz de comprometerse en algo que nos beneficia a los dos, entonces lo terminé. Pasó un mes, él me buscó, me pidió perdón, incluso cerró su Facebook, me mandó un WhatsApp con todas las claves de sus redes sociales, lo que para mí no era necesario, y me dijo que lo hacía para que le diera una oportunidad, y yo quiero hacerlo, lo quiero amar, pero tengo miedo y me cuesta perdonar tantas cosas, porque una amiga me contó que lo vio tomando café con una ex.

Ciertamente, creo que tenés razón en algo: cuando una persona se compromete y dice que quiere hacer algo y está dispuesto a asumir una relación en la que se trazan acuerdos, no puede haber negociaciones ambivalentes. Asumir un acuerdo de forma parcial no es asumirlo. Si decimos sí es sí, si decimos no es no, pero a medias… eso no es compromiso.

El amor siempre será un proceso de dos, tanto para el bienestar como para le malestar, ve esta imagen.

En su caso yo veo dos cosas: una violación a los acuerdos y una conducta que se volvió repetitiva. Esto afecta la credibilidad, que es la base de la confianza, y genera un clima de inseguridad. El hecho de que hayás terminado es una decisión tuya y la respeto, me parece que si para vos el que é haya roto los acuerdos es fundamento suficiente y válido.

Ahora, si él regresó con una nueva propuesta, si a partir de una nueva negociación deciden regresar, pues es importante darse la oportunidad. Si es lo que vos querés, pero esto no puede estar basado en el miedo, la duda o la incertidumbre, porque eso los podría poner en una situación que los lleve al control, los celos, los reclamos y las inseguridades. Hay que tenerle cuidado al dolor que nos puede atrapar en la indiferencia: Si mi pareja no da el primer paso, yo tampoco”; ¿esto qué aporta?

Regresar significa que tanto vos como él modifican la conducta, se comprometen y entonces, con transparencia y apertura, empiezan a construir una nueva relación. Si te vas a dar una nueva oportunidad, esperemos que esta vez él sea una persona comprometida, pero aparte de sus promesas, ¿qué cosas ha hecho para que esta vez sea diferente?, ¿qué cambios notás, qué está dispuesto a ceder?, ¿él está abierto a entender como esto te ha impactado?, ¿a darte el tiempo para que sanés, las dudas y el miedo? La indiferencia, la incomunicación, siempre van a fisurar una relación, te invito a escuchar este audio:

Incluso si ustedes se van a dar la oportunidad y él efectivamente cambia, tenemos que confiar en la palabra, pero si esta no se sostiene en los hechos, quizá puedan considerar iniciar una terapia de pareja que haga que este reencuentro sea diferente. Pero es vital que vos tengás la certeza del cambio de él, pues si este proceso no se hace con madurez, apertura y un buen manejo de las emociones, es difícil pensar que las cosas puendan cambiar.

Sin acuerdos, el amor no es consistente, no tiene sentido y se enferma.

Si querés dejarle un comentario a esta amiga, te lo agradezco. Espero que lo hagás, pues creo que todos nos podemos enriquecer con su historia y además con tus opiniones. Ojalá podás compartirla en tus redes sociales.

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