Aprendí a decir que no y mi pareja mejoró

Aprendí a decir que no y mi pareja mejoró

Los límites sanan el amor

Esta semana quiero compartirles un caso que me parece muy valioso; se trata de una historia sencilla y muy profunda sobre una persona que aprendió a decir que no, provocando al consolidación de su relación.Veámosla brevemente:

Los límites sanan el amor

«Le cuento que antes de vivir con mi pareja, yo había tenido dos relaciones anteriores. Era la mujer que lo daba todo, la que siempre esperaba y siempre entendía… como dicen mis amigas, “la tonta que todo lo da”.

Me iba muy mal y decidí darme un tiempo para mí: me puse a terminar mi bachillerato, saqué un técnico… ahora tengo un buen trabajo. Después de tres años de estar sola, me sentí lista para tener una nueva relación, pero esta vez en lugar de enojarme con la vida y no creer en el amor, empecé a buscar personas con las que yo me sintiera bien.

Empecé a decir no, por ejemplo, cuando había abuso económico, y dejé muy claras mis expectativas.Recuerdo que me puse ciertas pautas:

  1. No estar con una persona que no confía en mí.
  2.  No tolerar celos.
  3. No aceptar malacrianzas.
  4. Evitar eso de “tenemos que hablar, pero te lo digo en una semana”.

En fin, doctor, empecé a decirle desde el principio a mi pareja lo que me gustaba y lo que no; mis amigas me decían, que yo estaba traumada, que era demasiado exigente…no crea, en algún momento dudaba de mí.

Para mi sorpresa, con este muchacho, él empezó a hacer lo mismo, empezamos a respetar lo que el uno u otro decía. Hubo muchos desacuerdos, pero no pleitos.

Una de las cosas que aprendí es que cuando se habla de amarse a sí mismo, es aprender a decirle a la otra persona qué es lo que uno quiere y también respetar lo que la otra persona quiere. Eso sí, los dos en el mismo camino.

Yo quería compartir esta historia, porque sé que a usted le escribe mucha gente, muchas mujeres como yo, que entran y salen de una mala relación, siempre con miedo a que las dejen, y no ponen límites. Yo lo hice y me fue mejor, pero me di un buen tiempo primero para tener muy claro qué era lo que yo quería.»

Después de leer esta historia, realmente creo que todo está dicho.Me gustó esto que hizo esta amiga, por eso escogí la carta.

  • Primero, reconoció que tenía una serie de malas historias en el amor.
  • Segundo, lejos de frustrarse, lo que hizo fue analizar e identificar qué era lo que no funcionaba,le puso nombre y trabajópara mejorar.
  • Tercero, se dio efectivamente la oportunidad de tomarse un tiempo para crecer en lo académico y en lo laboral, para así definir y replantear su vida.
  • Cuarto, se dio la oportunidad de estar en el amor sin que hubiera matices de miedo, frustración, dudas, dependencia, contradicciones o enredos mentales.
  • Quinto, no le tuvo miedo al poder de la palabra, al poder del autorrespeto y al poder de la autodefinición.Desde ahí, empezó a plantear sus expectativas.
  • Sexto, inicio un ejercicio de comunicaciónque posiblemente creó diferencias y tensiones, pero ambos se centraron en el beneficio.No me imagino que haya sido fácil, asumo que hubo momentos complicados, pero cuando una pareja trabaja en función de resolver, se ve el beneficio, las cosas mejoran.

Para mí, esto es una historia de esas que demuestran que amar sin miedo y con seguridad internaabre posibilidades reales de reconstruir la vida y el amor.

En la vida

Ser claros no es un contrasentido del amor. En la vida las cosas se resuelven cuando uno se vuelve protagonista. Esta es la historia de una mujer protagonista que, junto a su pareja, sin miedo, sin tonterías y complicaciones, se dedicó a buscar lo que funcionaba para construir un amor sano.

A veces nos complicamos, nos llenamos de miedos y no tomamos decisiones, revisá este material, para completar nuestra lectura: ¿A dónde los llevan sus problemas?

La verdad me encantó esta historia, agradezco mucho que esta amiga se haya tomado el tiempo de enviármela, porque tiene mucho que aportar.

Todos podemos cambiar la historia, cambiar de dirección y crecer, te dejo este audio:

Espero que esta historia te deje alguna moraleja. Déjame tu comentario y por favor compartila con tus amigos y amigas.

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