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10 actitudes que le hacen difícil la vida a los demás.

Con frecuencia escuchamos a personas decir que tienen dificultades con los demás, o que de una u otra forma llevan la vida con algún grado de dificultad, pues experimentan procesos en los que hay discusiones y complicaciones en muchas de sus relaciones interpersonales, ¿Has revisado tus actitudes?

Ahora, te pregunto ¿El problema lo tienen los demás? O ¿Sos vos con tus actitudes el que propicia que tengás dificultades a diferentes niveles?

Yo estoy de acuerdo, que cuando tenemos dificultades con una persona, posiblemente el error este distribuido entre los dos o en uno de los dos, pero cuando 15 personas tienen problemas con una sola persona, esto se repite una y otra vez, en diferentes ambientes ¿Te has puesto a pensar que el problema tal vez lo tengás vos? Pues, quizá, tenés un conjunto de actitudes complicadas, que hacen de tus relaciones una tortura para los demás ¿Te has detenido a pensar en esto?

Entonces, frente a esto creo que es importante revisar tus actitudes, pues si éstas complican tus relaciones interpersonales, mirar hacia afuera no ayuda en nada. Quizá podás revisar este otro tema, creo que te puede ayudar mucho: https://rafaelramoscr.com/consejos-hablar-claridad/.

¿Te has dado la oportunidad de identificar y entender por qué tenés tantos problemas?  En este artículo te planteo el reto de modificarlas, a partir de que creo que sos capaz de percibir tus conductas negativas, pues me parece imposible que no veás los efectos negativos en tus relaciones interpersonales.

¿A qué actitudes me refiero? Veamos en detalle 10 de ellas, que creo que son las que con mucha frecuencia complican tus relaciones interpersonales.

El reto de toda persona establecer relaciones sanas, construir una frecuencia positiva para mantener sana la motivación para estar uno al lado del otro.

Emociones – empatía – armonía interna relaciones interpersonales.

Primero, tendencia al resentimiento.

En ocasiones, sea por lo que vos decís, o por el cómo percibís las cosas, puede que ante las palabras de los demás, el gesto, el tono, vos te resentís.

¿Por qué? Pues en la base de tu percepción hay un conjunto de emociones desordenadas, no importa lo que la otra persona diga, o intenté hacer, ya estás en una frecuencia negativa, estás resentido o resentida de antemano, es lo que siempre hacés, no se te puede decir nada.

Desde ahí, entonces, bloqueás la comunicación, creás distanciamientos, quizá la otra persona haga intentos por acercarse, pero se topa con vos y tus actitudes complicadas.

Esto, imposibilita un diálogo abierto, sincero, orientado, a resolver, simplemente porque estás resentida(o).

  • ¿Por qué no te das la oportunidad de escuchar nuevamente?
  • ¿Por qué no te disculpás?
  • ¿Por qué no te das la oportunidad de analizar el hecho de que podrías estar equivocado o equivocada?

Mucho se podría lograr, si haces el esfuerzo por modificar esta perspectiva, ser más objetivo, asumiendo que el problema podrías ser vos.

Segundo, todo tiene que ser como vos lo ves.

En toda relación humana, claro qué importa que tengás una posición firme, clara, que te haga emitir criterio desde tus creencias y de esta forma sostener una posición.

Pero, qué sucede si en el fondo estás equivocado, si el fundamento de tu decisión no es el correcto ¿Te has puesto a pensar que podrías haber asumido una posición sin haber analizado si estás en lo correcto o no? Este otor tema, te puede ayudar a ampliar nuestra reflexión: https://rafaelramoscr.com/herramientas-manejar-enojo/.

Hay algunas personas que simplemente no escuchan, no ceden, están convencidas de que tienen la razón, desde ahí son capaces de explotar, gritar, elevar el tono, defenderse, simplemente porque no han hecho un proceso de análisis profundo que les haga ver que tienen un error.

Cuando en tus relaciones interpersonales tu posición crea conflictos constantes, frecuentes, e incluso, a veces crecientes:

  • ¿No te parece que es momento de revisar tus argumentos?
  • ¿No te parece que es el momento de revisar el fundamento de tu posición?
  • ¿Qué ganás con tener siempre la razón, cuando no tenés más fundamento que tu malacrianza?

Todos estamos obligados a tener siempre una escucha prudente, que nos permita hacer un análisis en doble vía:

  • Para analizar los puntos de vista de las otras personas y los nuestros, si es del caso, estar dispuesto a cambiar, simplemente porque la otra persona propone algo más razonable.
  • ¿Qué perdés con este cambio? ¿Qué ganas con una actitud cerrada?
  • Cuando somos abiertos a la escucha y a modificar nuestros argumentos sin fundamento, o incluso, no importa, puede que tengás un buen fundamento, pero quizá la otra persona está proponiendo algo mucho mejor, desde ahí se podría crecer y quizá te evitarías decenas de conflictos.

Lo peor que podemos hacernos es saber que algo está mal en nosotros y resistirnos a cambiar ¿Qué esperás de la vida si asumís esta posición?

Tercero, tener certeza, no implica imponerse o ser intransigente.

Hay momentos en los que estamos obligados a defender una posición, tener claro el por qué pensamos de una u otra forma.

Esto es importante en las relaciones interpersonales, pero estar convencido o tener certeza de algo, tiene que implicar una estructura de comunicación en la que podamos hacerle ver a la otra persona los beneficios de nuestra postura.

Es decir, tenemos que hacer un proceso de comunicación que invite a la otra persona a analizar nuestro punto de vista, para asumirlo y aceptarlo, sin pasar por encima de lo que la otra persona piensa o siente.

Tener certeza implica proponer, analizar, negociar, pero hay quienes se sienten en la capacidad de descalificar, humillar, simplemente porque saben que tienen la razón y esto en definitiva no aporta nada, pues tu argumento se diluye entre tus malos tratos.

Cuarto, estabilidad en tus posiciones.

Hay personas con las que se habla, se llega a un acuerdo, se termina la conversación, uno podría decir que se llegó a un acuerdo, que las cosas están claras, sentís que todo está bien, que todo funciona.

De pronto, momentos después, o al día siguiente, te topás a esta persona, está seria, indiferente, te das cuenta que ya te bloquearon del celular, o te bloquearon de sus redes sociales, y no sabes qué sucedió.

De un momento a otro nos damos cuenta que ya no está de acuerdo, que cambio de criterio, que tiene otra posición, porque hizo una lectura desde el resentimiento, sus emociones complicadas, ya no importa, cambio de criterio, además no comunica por qué lo hizo.

Frente a esto, resulta imposible hacerle ver nuevamente los puntos de vista, porque ya su lectura de los hechos es profundamente emocional, cambio de criterio, entonces, uno se pregunta:

  • ¿qué pasó?
  • ¿qué le dije?
  • ¿qué sucedió?

Vos podrías pensar “creí que estábamos bien”. La otra persona simplemente, cuando está frente vos no dijo nada, se quedó callado, te hizo creer que sí, resulta que es posible que sea de esas personas que no son honestas, que no son transparentes, que no dicen lo que realmente piensan, esto para llevar la fiesta en paz.

Entonces, es imposible con esta actitud cambiante y complicada, que no corresponde a lo dicho y a lo acordado, establecer una relación sana y positiva.

Cuando una persona cambia de criterio, no te lo hace ver, bloquea y corta la comunicación, se reciente, crea distancia, estamos frente a un proceso de tanta ambivalencia y contradicción, que es imposible qué haya acuerdos sanos.

Quizá te topaste con una de esas personas que le dice a alguien que “sí”, pero no está convencido(a) y luego asume otra posición.

Si vos actuás de esta manera, cómo esperás que tus relaciones maduren, si sometés a todos y a todas a esta montaña rusa emocional.

Quinto, control del enojo ¿Qué ganás con malacrianzas?

Hay personas que, en sus relaciones interpersonales, cuando hay desacuerdos, diferencias, las estructuras de negociación no los acercan al resultado deseado, porque simplemente se enojan, explotan, gritan, hablan feo, tienen actitudes difíciles.

Se transforman en una persona profunda y radicalmente arrogante, estar con una persona que no controla el enojo, que, por todo grita, ofende sin reparo, que no tiene consideración alguna, sólo crea mayores lesiones y complicaciones.

  • ¿Cómo dialogar con alguien que no controla su enojo?
  • ¿Cómo permitirse escuchar a una persona que ofende?
  • ¿Cómo permitirse hablar con alguien que habla desde la intransigencia y la arrogancia?
  • ¿Cómo permitirse una relación con una persona que confunde comunicación y diálogo con gritos e intransigencia?

Poco se puede hacer con una persona que asume estas actitudes, da pereza, es cansado, si vos sos así, trabajá en modificar esto, porque da demasiada pereza intentar cualquier acercamiento con vos.

Pensar bien, sentirse bien, armonía interior, paz interior

Sexto, hay personas que se especializan en hablar cosas sin sentido.

Es decir, hablan por hablar, dicen las cosas sin reparo alguno, hablan y hablan, no concretan, no proponen, no se sabe si van para el norte o si van para el sur.

Como dice el dicho popular, “ni pican la leña, ni prestan el hacha”, están metidos en un sinfín de expresiones sin sentido, en las que hablan y hablan, sin definir un punto claro, sobre el cual se puedan construir acuerdos, esto porque es imposible que haya comprensión.

Al final, uno se pierde en el mar de sus confusiones, esta es una actitud muy complicada ¿Vos tenés que aprender a ser concreto, claro y directo? Si es así, es momento de hacerlo ya. En la comunicación solo suma

  • Ser amables.
  • Ser sinceros, no groseros.
  • Ser transparentes, pero con sentido.
  • Cuidar el tono, el gesto y las bases de tu argumento, para proponer cosas con sentido.

Hay que aprender a decir las cosas con serenidad y con calma, no se puede asumir una relación sana con una persona que habla hasta por los codos, pues esto crea múltiples ideas complicadas, densas, sin sentido, que contribuye a que haya momentos difíciles.

En la vida hay que tener la capacidad para hacer propuestas con sentido con contenido, siempre orientadas a la solución, no al cansancio y al agotamiento.

Sétimo, aprender a controlarse para crear buenos momentos.

Hay personas que tienen la particularidad de buscar a otros, para según ellos, hablar y confrontar ideas, pero en realidad lo que hacen es llegar a la vida de los otros, a decir las cosas como les salen de la boca.

Hablar sin pensar, si es un buen momento para la otra persona, si está receptiva, sin pensar si la otra persona esta presiona u ocupada, o sin considerar lo que le podría estar pasando en la vida, puede ser un error.

Cuidado ¿vos sos de los que llega y abre la boca sin pensar? Simplemente llegás con tus ideas, en una explosión que parece un monólogo agresivo y además demandás que la otra persona te atienda, te escuche, así no vas a lograr nada.

No se puede hablar con una actitud caracterizada por la imposición, esto siempre va a crear tensión y frustración.

  • Tenés que aprender a respetar el momento de la otra persona.
  • Tenés que aprender a preguntarle a la otra persona si es un buen momento para hablar.
  • Tenés que aprender a controlarte para planear un espacio de buena comunicación.
  • Tenés que permitirte actuar con sabiduría emocional, el mundo no gira entorno a vos y los demás no tenemos por qué movernos a tu ritmo tan solo porque tenías tus emociones desordenadas. Siempre es importante respetar el momento de las otras personas.
  • Toda comunicación tiene que partir de una negociación en la que respetar el ritmo emocional de los demás siempre va a generar buen resultado.

A veces no es sencillo enfrentar el cambio, la frustración nos gana la partida, pero ¿Cómo hacer de la frustración nuestra aliada? Te lo cuento en este video:

Octavo, caritas, gestos y palabras feas.

Siempre he dicho que no hay nada feo, que no se pueda plantear bonito, no hay tema complicado, que no pueda ser propuesto de forma agradable para generar un diálogo sano, que propicie una comunicación positiva.

Estoy de acuerdo, hay temas que pueden ser muy complicados, hay temas que pueden ser difíciles, que requieren un excelente manejo emocional, para poder buscar un sano entendimiento.

Si a un tema difícil, le adicionamos caras amargadas, gestos descalificantes, si tus expresiones son de ironía, palabras soeces, o expresiones hirientes, te pregunto:

  • ¿Qué esperas que suceda?
  • ¿Cómo esperás construir un puente que te acerque a los demás?
  • ¿Cómo esperás reacciones positivas?

Si nos toca, constantemente enfrentarnos a tu amargura, a tu complicación, no podés esperar que te andemos buscando. Cuidar el gesto, las palabras, el tono, es importantísimo para lograr efectos positivos.

Será que tu boca tiene vida propia, será que tus palabras salen sin pensar, nada de esto, todo se produce en nuestra cabeza, vos y yo somos los creadores de nuestro tono, gestos, vos y yo somos los que seleccionamos las palabras antes de abrir la boca.

En qué te ayuda convertirte en una persona grosera y difícil, en qué te ayuda ser una persona que genera malos tratos. Ahora, a veces somos así poque nuestras emociones están muy desordenadas, que tal si revisás este tema: https://rafaelramoscr.com/estrategias-manejar-tristeza-depresion/.

Noveno, procurar no estar a la defensiva

Hay personas que suelen ser tan reactivas, explosivas y complicadas, no importa lo que pase, lo que se diga, o cómo se diga, siempre están a la defensiva.

Desde ahí, construir un proceso de diálogo genera múltiples complicaciones emocionales, porque pareciera ser que viven como en un modo explosivo, por qué yo tengo que sufrir el hecho de que vos tenés un carácter fuerte, el cuál no has querido controlar.

  • Si alguien te busca para hablar, porque vos no podés editar lo que vas a decir.
  • Si alguien pretende resolver una complicación que tiene con vos, porque hacés gala de tus peores expresiones.

Hablar con una persona que siempre está a la defensiva es una pérdida de tiempo:

  • Estar a la defensiva solo crea mayores frustraciones.
  • Estar a la defensiva siempre causa dolor.
  • Estar a la defensiva invita a los demás a alejarse de vos.

Una cosa es defender un punto de vista para dejar claros nuestros argumentos, otra cosa es perder el control, actuar de forma irracional e imprudente, esto es complicarles la vida a las otras personas.

Te pregunto ¿Te gustaría ser tratado de esta manera? ¿Cómo te sentirías vos si recibieras este trato feo todo el tiempo?

En definitiva, no tiene ningún sentido que tratés mal a los demás, querés ampliar este tema, te invito a escuchar este audio:

Décimo. exagerar y sobre reaccionar

Hay personas que suelen escuchar a los demás, para luego tener reacciones exageradas y complicadas.

  • Esto pasa porque interpretan como una gran ofensa, lo que tal vez sea una torpeza comunicativa.
  • Interpretan como algo profundamente hiriente una expresión, cuando en realidad simplemente fue que la persona utilizó las palabras equivocadas.
  • Otras veces una pequeña diferencia, crea un caos, entonces, reaccionan radicalmente, rompen la relación sin considerar que la otra persona simplemente tal vez no uso el texto correcto o el tono.
  • ¿Por qué sobre reaccionar? Cuando en realidad, no era para tanto, o tal vez la otra persona no tenía esa intención, sos vos el que todo lo toma a mal.

¡Cuidado con la interpretación! ¿Por qué ves todo como algo terriblemente complicado?

Cuando se exagera, hacemos las cosas más grandes de lo que son, entonces por supuesto que vamos a tener severas complicaciones emocionales.

  • Revisá tu forma de reaccionar.
  • Revisá si tus reacciones corresponden al estímulo.
  • Revisa si es tu forma de interpretar las cosas la que hace que estas situaciones se den.

Cuando alguien exagera y sobre reacciona, simplemente para los demás es difícil saber cómo acercarse, cómo hablarte, cómo buscarte, porque tus reacciones son tan desproporcionadas, que se desmotiva la búsqueda del diálogo y la cercanía, esto es algo que tenés que resolver vos.

Actitudes hay muchas, creo que la síntesis de este artículo puede ser más o menos de esta forma:

  • Procurá siempre estar en control.
  • Recordá que podrías estar interpretando desde tus emociones desordenadas.
  • Procurá un buen trato, un buen gesto, un buen tono.
  • Se amable, cercano y cálido.
  • Tratá de crear propuestas y construir puentes, no es levantar muros.
  • Se humilde para decir lo que sentís sin sobre reaccionar.
  • Reconocé si en el fondo tenés emociones que complican tus relaciones y que tenés que trabajarlas.
  • Tratá de resolver, proponer, no romper la comunicación.
  • Trata de ponerte siempre en los zapatos de los demás.
  • Modifica tus conductas para tu crecimiento personal, no para encajar o buscar aprobación.

En fin, todo esto es posible, en el tanto te permitás dejar de buscar justificaciones, que te llevan a los mismos patrones de conducta que son improductivos, que lastiman, lesionan a los demás.

Si te gustó el artículo espero podás compartirlo, déjame tus comentarios y nos vemos pronto.

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