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Herramientas para curar los daños del desamor.

Frente a una ruptura es mucho lo que se puede hacer. Acá te cuento algunas ideas.

Amor y desamor, un eterno binomio, que crea múltiples complicaciones en la historia afectiva de muchísimas personas.

¿Te ha pasado que de pronto te enamorás de alguien, lo querés dar todo? Pero, algo pasa, te quedás con una sensación de vacío, la persona ya no está, la contrariedad, el dolor, las heridas y mucho más, forma parte de esta historia afectiva, te puede afectar de muchas formas, a veces incluso ponerte en una posición defensiva hacia la vida, hacia el amor, puede llevarte a pensar que no vale la pena el amor, en fin, hay dolor.

Amor y desamor, un proceso que acompaña a muchas historias de vida, que de una u otra forma marca nuestro corazón, muchos hemos caminado bajo estas historias, algunos, con no poca frecuencia, llegan a creer, como si fuera un precepto que el amor es un campo minado, una senda de alto riesgo, cosa totalmente contraria a la esencia del amor en sí mismo.

El amor y el desamor, en realidad surgen, muchas veces, a partir de la forman en la que las personas aman, no es el amor en sí mismo, sino que esto se relaciona directamente con la forma de ser y estar en una relación.


Cuando el desamor toca a la puerta y la ruptura ya es un hecho, lo que sigue es darse la oportunidad de reorganizar todas las emociones. Me gustaría que te tomés unos minutos para revisar este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/pareja/consecuencias-negarse-ver-realidad-pareja/.

Cuando el desamor toca a la puerta, lo que procede es iniciar un proceso de reconstrucción, de análisis, esforzarse por sacar el aprendizaje, que nos permita evaluar de forma concienzuda, por qué estamos hoy en esta situación, de manera tal que podamos abrirnos nuevamente a la posibilidad de recomenzar nuestra vida afectiva. El amor no tiene que ser un proceso de dolor.

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Frente al desamor ¿Cómo reparar los daños? ¿Cómo reponerse? Veamos algunas cosas, que están al alcance de tu mano.

Primero, comprender lo que pasó.

Difícilmente se llega a una situación de ruptura de un momento a otro, hay que entender que la suma de pequeños hechos o de grandes hechos dañaron la estructura de la relación.

Lo que se hace y deja de hacer, convierte una historia de amor, en una posible historia de terror.

Hay múltiples cosas que forman parte de este proceso:

  • Los silencios.
  • Las distancias afectivas.
  • El mal manejo del carácter.
  • Las emociones desordenadas.
  • Los conflictos recurrentes.
  • La mala comunicación.
  • La mala elección de una persona.

En fin, muchas variables podrían explicar por qué de una u otra forma hoy estamos frente al desamor. El reto es comprenderlas, para no hacer un sobre-análisis sin sentido.

Segundo, entender y comprender implica modificar.

Entender lo que pasó, cómo se llegó a este punto, exige, no sólo identificar los hechos, sino asumir una posición clara ante ellos, para evitar darle vueltas en nuestra cabeza una y otra vez a lo mismo.

Entender, además de ayudarnos a clarificar las cosas, nos debe mover a modificar los patrones, las conductas, las acciones, que en nada contribuyeron de forma positiva a la relación, por ejemplo:

  • Pensemos en una persona, que en una relación suele evadir, omitir la comunicación positiva y constructiva, dejando que sea el tiempo el que baje la tensión, sin que haya una adecuada resolución, es decir nunca enfrenta el problema, entonces ¿Cómo corregirlo? Por supuesto, esto tarde o temprano va a afectar la relación.
  • Si este modelo se repite una y otra vez, historia tras historia, sin soluciones, siempre vamos a abrazar el desamor.

Si vos identificás una situación que no funciona y la mantenés, difícilmente vas a cambiar tu forma de ser y estar, de esta forma, es poco probable que cambie el curso de los acontecimientos en tu relación, o modificás tus conductas, o las cosas se repiten una y otra vez.

Tercero, ¿Cuál fue la base de la relación?

Con mucha frecuencia, hay relaciones que fracasan rápidamente, por el simple hecho de que la base de la elección, aparte de la atracción, el entretenimiento y el gusto fue la fuerte necesidad de establecer un vínculo con alguien.

Pero desde las primeras etapas se falló en la escucha y en la comprensión, en la negociación, en la planificación de una relación, dentro de las expectativas reales del amor sano, es decir, estar bien.

Muchas relaciones empiezan, intensas, pero no se habla ni se planifica la vida sexual, la vida afectiva, la vida social, la integración familiar, el manejo del conflicto, no se analiza la paridad de criterios en cuanto a valores, principios y normas, porque todo se carga de ilusiones, no de decisiones.

El amor falla muy frecuentemente porque la base es el estar juntos, esta base tiene como pilares las emociones positivas, que surgen a partir de la presencia, pero no se emite desde las primeras etapas una negociación transparente y clara donde se debe crear el cuerpo normativo que nos va a dirigir y que le va a dar sustento al amor.

Es acá donde de pronto, frente a la cotidianidad, que va a pasar por diferencias de criterios, desacuerdos, tensiones y complicaciones, se falla, porque no existe este cuerpo, lo que afecta la atracción, la ilusión y le da paso a la desilusión, si está es la base de una relación, por supuesto que iremos por mal camino.

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Cuarto, en el desamor hay que analizar los hechos.

Con frecuencia, después de la ruptura, el análisis tiende a ser a partir de la pérdida, la añoranza de lo vivido en los buenos tiempos, los momentos agradables se convierte en la norma de interpretación, lo que crea tristezas profundas, heridas que sangran de forma constante y frecuente, esto no es un mal enfoque en la ruptura.

Todo lo positivo se pierde, cuando la estructura de la relación no funcionaba, hay que observar la capacidad de conciliarse, entenderse, escucharse, para ver las cosas como fueron.  Me parece que este otro artículo te puede aportar mucho: https://rafaelramoscr.com/pareja/olvidar-amor-no-correspondido/.

Hay que analizar la funcionalidad de la relación, caer en la cuenta que vivíamos en una relación añorando que un día fuera plena, y que funcionara, si el amor fue una añoranza y estando con esta persona, se esperaba, se creía que algún día estaríamos mejor, mientras teníamos un presente tortuoso, añorar sólo causa dolor.

Hay que ser realistas, claros y hacer un análisis objetivo de lo que no funcionaba, y desde ahí entender todo lo sucedido, sin contradicción, dudas, sin ambivalencias.

Una de las cosas que más nos afecta en la recuperación después de una ruptura es estar pensado una y otra vez en lo mismo, creo que este audio te puede a ayudar a ampliar este tema:

Quinto, ¿Eras feliz?

Un elemento importante de revisión, cuando el desamor ha tocado a nuestra puerta, es preguntarse ¿éramos personas genuinamente felices? ¿Teníamos un estado general de paz emocional, realización, satisfacción?

Si nuestro análisis nos pone de frente a la insatisfacción, además nos damos cuenta que teníamos solo buenos momentos, es decir nuestro bienestar era transitorio, parcial, no era un estado general de la relación, sino que habíamos confundido momentos de alegría, momentos de realización, con una vida plena, la realidad es clara.

Entonces, hay que ponerle el justo valor, reconocer que no eras feliz, añorar una vida de momentos alegres, jamás nos va a hacer felices, las preguntas para analizar son:

  • ¿Por qué con tan poco, te sentías bien?
  • ¿Por qué te inventaste una realidad?
  • ¿Por qué entraste en negación?
  • ¿Por qué añorás las migajas, cuando en realidad nunca te sentaste en la mesa principal?
  • ¿Por qué viviste en la insatisfacción esperando algún día sentir mayor satisfacción emocional?

Estas preguntas son centrales, para que haya una recuperación positiva, ahora respondélas con realismo.

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Sexto, ¿Realmente era bonita la relación?

Uno de los elementos que más duele, y nos estanca en la recuperación, cuando ha llegado el desamor, es crearnos una fantasía, una historia, cuyos capítulos, quizá no todos, pero en su mayoría, no eran buenos, pero pareciera que ante el desamor todo lo malo desapareció, curioso, entonces ¿Por qué estás solo o sola? ¿Por qué no funciono?

¿Eras feliz? Ante el desamor sé realista, pero si vos decís “si, era lo mejor de lo mejor”, entonces, optamos por sufrir y llorar, caminamos cargados de inseguridad, agobiados, pero ¿era bonita la relación? Analizá las cosas con realismo.

Pero, voy un poco más allá, te pregunto:

  • ¿Realmente esta relación era buena?
  • ¿Te hacía plena, pleno?
  • ¿Realmente era tan bonita?
  • ¿Realmente era tan agradable?
  • ¿La relación valía la pena o simplemente creaste una fantasía?

Era así de bella como a veces la pensás, hoy la añorás pero, sí estas frente al desamor:

  • Quizá esa realidad, no existía.
  • Quizá la plenitud que añorás, no era palpable.
  • Posiblemente tu nivel de bienestar, no era más que un momento fugaz, en una historia de complicaciones constantes y frecuentes.

Este análisis realista, es lo que te va a permitir superar ese dolor, estoy de acuerdo, no es sencillo, pero muchas veces nos duele, lo que nuestra mente imaginó, lo que nuestra fantasía creó, lo que nuestras emociones desordenadas decidieron creer, cuando la realidad era otra. Aprender a manejar la frustración en este proceso es de vital importancia, creo que este video te puede ayudar a ampliar el tema:

Recuperarse implica:

  • Ser realista para evaluar, si realmente perdiste un tesoro, o es que tenías sobrevalorada una joyería de fantasía y de mala calidad.
  • Reconocé la calidad de lo perdido, ahí puede haber muchas respuestas.

Analizar los daños del desamor, es una responsabilidad personal, en el tanto muchas veces los procesos de duelo, se acrecientan porque tenemos visiones ilusas.

Estoy de acuerdo, no es sencillo dejar el dolor atrás, hay una etapa de desconsuelo y desconcierto, de dudas y preguntas, pero ante el dolor lo más importante es tener la capacidad de hacer un análisis realista y retomar la vida poco a poco.

Para retomar la vida es mucho lo que se puede hacer, te comparto algunas ideas muy sencillas:

  1. No te precipités a buscar una nueva relación.
  2. Desarrollá proyectos personales.
  3. Aprendé a amar la soledad.
  4. Hacé a la soledad tu mejor amiga.
  5. Disfrutá tu tiempo sola o solo: leyendo, viendo una película.
  6. Retomá viejas amistades.
  7. Hacé una buena dieta.
  8. Retomá el ejercicio.
  9. Reactivá tu red de contactos sociales.
  10. Tomá la iniciativa para salir.
  11. Buscá terapia si el dolor es muy grande.
  12. Buscá buenas lecturas, que te permitan aprender sobre emociones y sobre relaciones.
  13. Retomá el tiempo que te sobra ahora, haciendo cosas que tal vez antes no hacías.
  14. Acercáte a tu familia.

En fin, al final lo que importa, es que te des cuenta, que no viniste a este mundo a estar con esta persona que ya no está, viniste al mundo a vivir tu vida, ese es tu reto, con o sin esa persona, tratá de ser feliz.

Nos vemos la otra semana, gracias por ser parte de mi blog, y sí te gusto este artículo, te invito a que lo compartás en tus redes sociales.

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