Enojo, comunicación, manejo de emociones, diálogo en pareja, comunicación asertiva

10 Herramientas para aprender a manejar el enojo.

El enojo, una emoción tan cotidiana, frecuente y constante que deberíamos poder aprender a vivir con ella y no verla como un demonio que llega y toma el control de nuestra mente, nuestras acciones y nuestras palabras, sino como una emoción más que forma parte de nuestra vida, por tanto, una emoción a la que no deberíamos tenerle miedo.

Creo que uno de los graves errores, es que vemos el enojo como una emoción indomable, incontrolable, que toma nuestra vida y la transforma en algo que está fuera de nuestro control, porque simplemente estoy enojado, grave error. Quizá podás detenerte un momento en este otro tema: https://rafaelramoscr.com/una-cosa-enojo-otra-la-malacrianza/.

El enojo es una emoción que se presenta por muchas razones, algunas de ellas son:

  • La frustración, cuando las cosas que queremos no salen como lo planeamos.
  • A veces, cuando estamos excesivamente cansados, nuestra tolerancia disminuye y surge el enojo que se apodera de nosotros.
  • Hay ocasiones que queremos controlarlo todo, algo se nos escapa de nuestras manos, se dispara el enojo y explotamos por cualquier provocación.
  • Quizá, cuando algo que vos has definido como desagradable, aparece en tu vida, se dispara, porque te programaste para que eso te resulte desagradable, lo has definido como un detonante para darle rienda suelta a tu enojo.
  • Puede que cuando escuchás algo que no te agrada, se dispara, porque tu tolerancia es poca.
  • Hay ocasiones, en tus relaciones interpersonales, en las que quizá te podrías sentir traicionado, entonces explotás horrible con esa persona.
  • Puede que haya momentos en los que te has sentido utilizado por otra persona, entonces, se dispara el enojo.

Aprender a manejar el enojo es un proceso clave para aprender a construir nuestra felicidad, esto no depende de lo que está en nuestro ambiente, depende únicamente de vos.

Construir la felicidad, paz interior, manejo de emociones

En fin, razones por las que se dispara el enojo podrían ser tantas, es interesante que nos detengamos a analizar un poquito esto ¿qué es el enojo?

  • De forma muy sencilla, es una emoción que causa una fuerte tensión interna ante un proceso de insatisfacción y nos pone a la defensiva.
  • No sé si vas a estar de acuerdo con esto, el papel del enojo no es estar peleando contra el mundo, contra los demás o contra nosotros mismos, el papel del enojo tiene un eje de mayor importancia, que pocas veces le prestamos atención, el enojo es una señal de tránsito que nos dice detente piensa, analiza.
  • El enojo es una emoción que se presenta, su papel no es justificar una explosión de carácter, es hacerte pensar.

Si el papel del enojo no es explotar o gritar, pues podrías caer en agresión, y en una expresión tóxica e inadecuada del enojo, entonces ¿cuál es el papel del enojo?

  • El enojo es una emoción, que tiene que mover a la reflexión, al análisis y en la modificación de nuestros detonantes de enojo, así como también movernos hacer la modificación de nuestra conducta explosiva.
  • El enojo esta para poner límites, y propiciar diálogos maduros, firmes y claros en todas nuestras relaciones interpersonales.

El enojo, es una emoción a la que no hay que tenerle miedo, mucho menos huirle, todo lo contrario, hay que aprender a abrazarlo en la vida, porque el enojo se puede convertir en un gran aliado, ahora ¿cómo hacerlo? Te lo cuento acá:

Primero ¿Estas consciente del porqué de tu enojo?  

La gran mayoría de personas se enojan por cosas que simplemente han definido que les enojan mucho sin cuestionar a fondo sí vale realmente la pena enojarse o no por algo así.

Voy a poner un ejemplo. en la oficina te enoja mucho que la gente no lave las tazas del café:

  1. ¿En que te afecta? ¡Lavá tu tasa!
  2. Si las personas no quieren hacerlo, para qué desgastarse.
  3. No es que tengás que lavarlas vos, pero tampoco tenés que perder la paz a un punto en el que te enojás tanto que ya no querés compartir con los demás.
  4. ¿Por qué esto te hace enojar? Podría ser que llegás a un punto en el que te enojás y desde ahí simplemente les pusiste la etiqueta de personas complicadas y feas cuando en realidad lo único que hacen es no lavar las tazas.
  5. ¿Por qué algo tan sencillo puede tener el papel de fastidiarte la existencia? Tenés razón, es molesto, pero no es razón suficiente para enojarse con la vida.
  6. Tenés que cuestionarte a fondo por qué esto te molesta a tal nivel, quizá podás descubrir que muchos de tus enojos podrían ir desapareciendo.

Te recomiendo este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/vivir-sin-complicaciones-emocionales/.

Segundo, las manifestaciones de tu enojo se derivan de una situación objetivamente molesta.

Es decir, en efecto, hay una acción real y clara para tu enojo, o éste se deriva simplemente de una forma reactiva a la que te has acostumbrado a funcionar.

Con frecuencia las personas impulsivas, ante estímulos que siempre han considerado como los principales detonantes de su enojo, solo se permiten reaccionar sin mayor análisis.

Quizá, un momento de reflexión, si te detenés a pensar un momento, posiblemente estos detonantes, podrían ser poco significativos.

Nada perdés dejando que las cosas simplemente fluyan, sin asumirlas como algo trágico y complicado, como algo que esta fuera de tu esfera de control, tan solo porque siempre has reaccionado de la misma manera.

Te propongo este ejercicio de autorevisión:

  • Tomá un papel y un lápiz.
  • Tomá una la hoja, dividila en dos columnas.
  • Poné en una columna todas las cosas que te enojan.
  • Trata de explicarte el por qué te enojás y para cada uno de estos detonantes del enojo, buscá una alternativa, con esto vas a completar la otra columna, con otras formas de reaccionar ¡Vos podés hacerlo!
  • Te amplió el ejemplo, suponte que te molesta que no te pongan atención, cosa que es normal para muchos de nosotros.
    • Qué tal si lo manejás de otra forma.
    • En lugar de gritar y enojarte de forma explosiva, como siempre lo hacés, y estarás de acuerdo conmigo, que al final no lográs nada con esto.
    • Podrías obligarte a llamar a la atención de la persona nuevamente.
    • Para ello habla en buen tono, esperá que deje el distractor, solicitá que tenga escucha más activa, más atenta, con el objetivo de poder concluir ese diálogo.
    • Todo esto en lugar de simplemente levantarte gritando u ofendiendo.

Cuando vos y yo, nos damos cuenta que algo no está bien en nuestra forma de ser, por qué dudar tanto, el reto es cambiar para estar mejor.

Tomar decisiones, manejar emociones, definir nuestro camino

Tercero, las etiquetas que te hacen predisponerte.

Suele suceder que las personas que tienen problemas en el manejo de su enojo, les ponen etiquetas a las personas o a las situaciones, desde ahí existe una predisposición a enojarse, ejemplo:

  • Mi compañero nunca sabe de lo que está hablando.
  • Mi pareja hace un drama por todo.
  • Mi jefe es un aprovechado.
  • En el trabajo todos los compañeros son unos vagos.

Con estas etiquetas, ya vas perdiendo, pues te ponen a la defensiva y la ofensiva, de forma tal que no importa lo que hagan, ya vos los tenés catalogados de forma negativa, esto estimula tus expresiones inadecuadas del enojo.

Quizá podrías revisar, de pronto, si vos sos de los que dice cosas así todo el tiempo, pues desde ahí, podrías cometer el error de descalificar el argumento de los demás, caer en ironías o minimizar sus ideas, lo que va a crear mayor tensión y, por tanto, mayor probabilidad de explotar en una expresión de enojo para nada sana.

Cuarto, aplicar el tiempo fuera, es decir, date un espacio para calmarte.

Todo enojo tiene una sensación previa a la explosión, en la que sabés que vas a perder el control.

Qué tal si te das un tiempo fuera, te levantás, respirás, analizás las cosas para calmarte, de forma tal que podás retornar la conversación desde una perspectiva de mayor autocontrol, dispuesto a escuchar y hablar en buen tono.

Quinto, sustituye las manifestaciones agresivas de tu enojo.

Es decir, podrías perfectamente darte la oportunidad de obligarte a modificar cosas como estas:

  • Expresiones descalificantes.
  • Vocabulario soez.
  • El tono altanero.
  • La arrogancia.

De tal forma que tus manifestaciones de enojo se puedan modificar por expresiones que impliquen un mayor respeto hacia la persona, hacia lo que está diciendo y sintiendo, el reto es dejar que la otra persona y vos puedan expresarse abiertamente sin lastimarse.

Aun cuando no tenga razón, o no tenga mucho sentido lo que está diciendo, dejá que la otra persona hable, esto posibilita que la carga emocional explosiva se diluya un poco, así podés optar por una expresión más sana, una vez que te permitás entender lo que la persona está planteando.

No importa cuánto errores hay en tu historia, el reto es definir tu camino hoy, asumir tu vida ya, para ello tenés que dejar todo lo que te estanca en las mismas actitudes negativas.

Definir cambios, tomar decisiones, analizar emociones

Sexto, anticipación positiva.

Con esto me refiero a que, si sabés que vas a enfrentar un tema con una persona, que de antemano te produce algún grado de molestia, podrías ponerte en tu casa, en el sillón de tu sala, en tu carro, frente a un espejo, en un espacio sólo, en un momento determinado del día a construir un argumento para prepararte mejor.

Prepararse, no es autocargarse de ideas defensivas, sino de ideas que ayuden a que el tema se resuelva. Creo que este otro artículo te podrá interesar: https://rafaelramoscr.com/cosas-que-no-debes-permitir-relacion-pareja/.

Prepararse ayuda a tener mayor claridad, quizá podás hacer algunas notas de lo que querés comunicar, esto con el objetivo de buscar un argumento razonable, bien construido y bien fundamentado que posibilite que no perdás el autocontrol, en el tanto te has anticipado de forma positiva para que esta conversación fluya de forma agradable.

Séptimo, pedir retroalimentación.

Un buen ejercicio de crecimiento emocional, para el control del enojo, es seleccionar algunas personas de tu confianza, que te representen a vos, algún grado de autoridad moral y pedirles que te digan con la verdad, como te ven respecto al manejo del enojo.

  • Pedí que te hagan una evaluación de aquellos temas o situaciones que te causan enojo, explícales que es lo que vos sentís, cómo ves las cosas.
  • De pronto podrías escuchar sus propuestas de manejo, y darte cuenta que hay otras formas de manejar tus emociones.
  • Esto está orientado a que tengás más alternativas para enfrentar situaciones que vos administrás mal.
  • Recibir la crítica constructiva, con apertura y agrado, ayuda a que vos asimilés los conceptos nuevos, conceptos propuestos por otras personas, de las cuales podés aprender mucho, si tenés una posición positiva y los ponés en práctica.

Octavo, evitar actuar de forma impulsiva.

Las personas que suelen tener problemas con el manejo del enojo, tienden a tener una reacción inmediata, ante una situación que les cause molestia.

Hay personas que les cuesta controlarse y callarse en estos momentos de tensión, pues siempre han manejado las cosas así.

Sería deseable que ejercités el silencio prudente, que te permita primero regularte por dentro, para poder desarrollar después una comunicación más efectiva.

Es decir, te propongo que no hablés a partir de lo que estás sintiendo, sino que te permitás primero sentirte en calma, en paz y sereno antes de abrir la boca.

Quiero invitarte a escuchar este audio, aprender hablar es una tarea de todos los días, pero el buen comunicador es aquel que se concentra primero en entender la posición del otro u otra para luego poder hablar con asertividad, escuchá este audio:

Noveno, practica de forma continua espacios de silencio.

Las personas que están frecuentemente enojadas, que tienden a tener problemas con el control del enojo, suelen tener como característica un mal manejo del estrés, o sentirse frecuentemente sobrecargados de múltiples ideas o situaciones que les roban la paz.

¿Siempre estás a la defensiva?  La importancia de que ejercites la meditación, o espacios de respiración, que te permitan hacer una revisión de aquellas cosas que te roban la paz, es una herramienta que te recomiendo aplicar de forma constante.

No es justo que por un mal manejo de estrés, por el exceso de tensión, el exceso de cansancio, las malas noches, te sintás en la libertad de explotar sin medir las consecuencias para los demás.

Toda persona está en la obligación de buscar espacios para aquietar la mente, respirar con serenidad y analizar mejores formas de manejar sus emociones.

Este ejercicio se puede acompañar de una técnica sencilla “escribí tus pensamientos, emociones y sensaciones” analizá su origen y planteá nuevas formas de manejarlas, de pronto podrías descubrir que aquello que te roba la paz, no es tan grande como te lo imaginás.

Quiero ampliar nuestra reflexión con palabras como: Entender, escuchar, comunicarse, negociar, proponer, en este video te cuento el por qué esto es importante:

Décimo, controlar el enojo, no es reprimirse.

Muchas personas suelen controlar el enojo quedándose callados, cuando están furiosos o furiosas, si bien es cierto, esto tiene algo de positivo porque tal vez te evite una expresión complicada frente a la otra persona, esto es solo contenerse.

Reprimirse, tiene como defecto, el hecho de que vas creando una fuerte acumulación de emociones, porque esto no es resolver.

El reprimir las cosas, hace que se acumulen, tarde o temprano salen y no necesariamente de la mejor manera, está bien que en un primer impulso intentés quedarte callado, pero esto no es suficiente.

Tenés que tratar de entenderte primero, para luego entender a los demás, adicional a esto te toca tomar la iniciativa para hablar y tocar el tema, pero una vez que podás explicar el por qué algo te molesta.

El reto es abrir la boca para plantear cómo creés que se puede manejar el tema, qué esperas de la otra persona, y a qué te comprometes vos para evitar estos malos ratos.

Toda relación está en la obligación de hacer un sano manejo de las diferencias y los desacuerdos, para evitar que el enojo se convierte en la tónica desde la cual vamos a construir y sostener la relación, porque esto tarde o temprano se traerá la relación abajo.

Como ves estos 10 ejercicios son muy simples, sencillos, prácticos, de fácil manejo, pero requiere una actitud de tu parte de muchísima apertura, para que haya una sana modificación en el manejo del enojo.

Te decía al inicio, pensar antes de hablar, tiene un papel fundamental en la vida, el reto es movernos a reflexionar para poder crecer y aprender a regular nuestro carácter, con el objetivo de mantener nuestras relaciones sanas, cálidas y cercanas.

Te agradezco que formés parte de mi blog, y si te gusta este artículo, te invito a compartirlo, por supuesto que espero tus comentarios.

Nos vemos pronto.

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