Desperte de un cuento de hadas

Me desperté de un cuento de hadas

¿Por qué entrar en conflictos con la realidad?

Una persona me comentó un día algo como esto:

Yo no me siento bien, yo creí que mi vida iba ser algo mágico y maravilloso, pero me he dado cuenta de que no es así: me ha costado mucho encontrar estabilidad laboral, en el amor siempre me ha ido mal, conozco a alguien, le doy todo, después me va mal, yo quería que las cosas funcionaran, recuerdo que mi mamá me dijo que mi carrera no tenía mucho mercado, pero yo le dije a ella que me dejara vivir mis sueños, hoy creo que tiene toda la razón, no entiendo por qué al final las cosas no son como las soñé.

Recuerdo que después de esta conversación, tomé mi libro de notas y escribí esta frase: “me desperté de un cuento de hadas”. A veces entramos en conflicto con nuestra historia, con nuestra vida, las vemos en negativo, casi que con un sentimiento de enojo con nuestra historia, con las personas que están a nuestro alrededor y entramos en conflicto.

En esta conversación, recuerdo que esta persona culpaba mucho a su familia, decía que su mamá lo cargó de cosas negativas, que su papá lo abandonó y que entonces esto lo daño para el resto de su vida.

Pero también cuando lo escucho veo a una persona que lo único que hace es crear justificaciones para su parálisis emocional, que deposita la responsabilidad de todo lo sucedido en otros, que no se asume, no reconoce que ha tomado malas decisiones, precisamente porque es una persona que no se escucha, que podríamos decir que es “cerrada” y “jupona”. 

Desperte de un cuento de hadas

 

A veces construimos la vida como un cuento de hadas, soñamos con que vamos a tener el trabajo perfecto, la casa soñada, la pareja increíble y que vamos a ser como esas parejas de las películas o esos hombres exitosos de las novelas, y dejamos de lado que la vida es trabajo, acciones y decisiones, compromiso, disciplina, constancia, apertura, humildad, reconocimiento de errores y autocrítica, aferrándonos a un sueño iluso.

  • ¿A vos te ha pasado?
  • ¿Te has sentido de esta manera?
  • ¿Sentís que la vida no es un cuento de hadas? Estás en conflicto.
  • Me pregunto: ¿no creés que llegó el momento de ser realista?
  • ¿No te parece que llegó el momento de analizar todo por encima del conflicto, la frustración, la tristeza y el enojo?

Quizá sea el momento de sentarte con vos mismo y reconocer que:

  • Te ha faltado disciplina para trabajar.
  • Quizá te gustan las cosas fáciles.
  • Puede que en algunos momentos, ante las dificultades, dejés las cosas botadas.
  • Te gusta que todo sea sencillo, cuesta abajo.
  • Te cansa cuando te das cuenta de que hay que subir la cuesta.
  • Probablemente tengás que reconocer que no escuchás buenos consejos, sino que le das demasiada pelota a tus ideas.
  • Hoy podría ser un momento para reconocer que te encanta que la vida sea fácil, sin esfuerzo, y este camino no es el correcto.

No sé, posibilidades hay muchas, estas son solo algunas ideas para orientar tu reflexión ¿Será realmente cierto que la vida te jugó feo?, ¿que se cayó el cuento de hadas?

  • Quizá hoy sea el momento para que construyás no un cuento de hadas, sino la historia forjada con tus manos, una historia forjada con cada paso.
  • Quizá hoy sea el momento para vencer las excusas y darle paso al trabajo.
  • Quizá tengás que dejar ese discurso de autocompasión para dar paso a la disciplina.

Es cierto, los cuentos son cuentos, pero que tal si vos y yo nos convertimos en protagonistas de nuestra historia, te dejo este link acá: ¿Cómo hacer de la rutina una aliada?

Si te vas a despertar de tu cuento de hadas, yo lo que te recomiendo es que no te despertés con culpa, dejá el estrés y la frustración de lado, de nada te sirve entrar en conflicto personal con vos y convertirte en tu peor detractor.

¿Te despertaste de tu cuento de hadas? Es momento para abrir los ojos, mirar la vida como algo realmente hermoso pero que no necesariamente es fácil, ver la vida como algo que está entre tus manos, pero se escapa si no trabajás, ver la vida como un proceso de disciplina, quizá con cansancio, pero que produce satisfacción cuando el logro es resultado de tus acciones.

¿De qué te sirve quedarte ahí, contemplando tu tristeza?, ¿para qué quedarte pensando que la vida es horrible? No te has dado cuenta de que tenés la vida hoy y podés aprovecharla, si te das la oportunidad de modificar y cambiar.

Este amigo me decía que en el amor le ha ido muy mal, pero también me decía que es de los que conocen a alguien y lo dan todo, no es el amor, es que vive la vida como un cuento de hadas, uno no lo puede dar todo cuando no conoce bien a alguien, puede que esta persona sea bonita, pero no necesariamente agradable, alguien puede ser agradable, pero no necesariamente estable, alguien puede ser estable a nivel personal, pero no necesariamente significa que va ser estable en el compromiso de pareja.

La vida sigue, siempre avanza, lo mejor esta por venir, si lo hacemos hoy, ve este audio que te dejo por acá:

Hasta que no seamos capaces de ver la vida tal y como esta es, asumir nuestras cuotas de participación en este camino, despertar del cuento de hadas, puede ser doloroso, pero si vos y yo nos despertamos y al abrir los ojos descubrimos nuestro potencial como seres humanos, si al abrir los ojos nos damos la oportunidad de reconocer nuestras áreas de mejora y trabajar en compensarlas, si al abrir los ojos dejamos de ver las excusas y la justificaciones, si abrimos los ojos y los ponemos en un plan para crear acciones, entonces quizá la vida va a cambiar de curso y de matiz, dirigiéndose a la felicidad.

  • Despertarse del cuento de hadas no es para sentir culpa.
  • No es para sentirnos abrumados.
  • Al abrir los ojos y permitirse descubrir retos que se transformen en metas, logramos alcanzar nuestros proyectos; desde ahí sí se pueden construir sueños e ilusiones.

Espero que estés muy bien, te dejo esto para reflexionar, lo hice con muchísimo cariño; espero que te guste y te pido por favor que me dejes tu comentario y que compartás esta información en tus redes sociales.

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