"Nunca llegamos a nada" es frase común en parejas que no se saben comunicar

Hablar ¿Para qué? Nunca llegamos a nada

Hablar sin hacer es perder el tiempo

“Nunca llegamos a nada.” Esta frase describe la comunicación de muchas parejas. Creo que todo debe tener un propósito en la vida de cada persona. De lo contrario, ¿qué sentido tiene hacer cualquier cosa? Ahora, tiene que ser un propósito sano para que las cosas funcionen, si no es así, tampoco tiene sentido.

Hablar es un reto que nos acerca a una metodología de construcción del afecto, hablar crea cercanía, si tu pareja se esta desmoronando, quizá sea el momento de revisar qué estas haciendo.

Aprender a hablar

La vida de pareja tiene un propósito, como hemos venido planteando en muchas otras ocasiones en nuestro blog, y este debe ser la construcción de bienestar, que se traduce en satisfacción y realización personal, financiera, social, familiar, sexual y afectiva, tan solo por mencionar algunas áreas.

Ahora, ¿cómo se hace esta construcción? Desde la comunicación.

¿Cuál es el objetivo de la comunicación en una relación de pareja? Es sencillo: el fortalecimiento de la motivación para estar en esa relación; no hay otro propósito ni otro sentido.

Nunca llegamos a nada. Pero… ¿cómo arreglarlo?

¿Cómo hacerlo? Bueno, esta comunicación tiene que estar matizada por algunos de estos ejes:

  • Se habla para entenderse.
  • Nos comunicamos para escucharnos.
  • Hablamos para proponer.
  • Se habla para buscar soluciones, no para crear complicaciones.
  • Buscamos que la comunicación nos acerque, no que nos aleje.
  • Se propone la comunicación positiva para crecer, no para juzgar o señalarse.
  • Se habla para estar bien.
  • Se habla para resolver.
  • Se habla para evitar lastimar los sentimientos.
  • Se habla para evitar que se acumulen cosas dolorosas.
  • Se habla para mantener el disfrute.
  • Se habla para sentir libertad.
  • Se habla para pasarla bien.

Por tanto, no cabe en la vida de pareja la comunicación improductiva que no se traduce en una escucha activa, es decir, en acuerdos que les permitan subsanar aquellas áreas en las que de pronto las cosas no están funcionando bien. La comunicación siempre va a establecer alternativas de solución, te invito a leer este artículo: Aprendí a decir que no y mi pareja mejoró

  • Comunicarse es la forma en la que el amor adquiere cuerpo.
  • Comunicarse es la forma en la que se construyen los proyectos.
  • Comunicarse es la única vía posible para conocer el corazón de la otra persona.
  • Comunicarse es la única forma en la que el amor se expresa a través de detalles que permiten sentir y creer que el amor es posible.

Resistirse a la comunicación:

  • Es asumir patrones que complican la vida.
  • Tarde o temprano, lo único que va a crear son vacíos que alimentan las dudas.
  • Crea una situación de incertidumbre en la otra persona.
  • En el desconcierto se alimenta una percepción de inestabilidad
  • Crea silencios profundos que cargan el corazón de amargura.

Son muchos los beneficios de hablar sanamente y, por supuesto, se habla para asumir y hacer, no deberías cuestionarte esto ni resistirte a este proceso, pues ¿qué sentido tiene estar en una relación en que la comunicación no beneficia en nada a la vida en pareja? Quiero compartirte este audio, en él vemos alternativas para mejorar nuestras relaciones de pareja:

 

 

Revisá tu forma de comunicarte, no tengás miedo de ser libre para expresarte, porque el amor que se expresa en la palabra y en la acción es capaz de fortalecerse en cualquier tormenta y resistir los peores vientos para salir airoso; es un amor maduro que se ve y se siente. Digamos adiós a la frase “Nunca llegamos a nada.”

Si te gustó este artículo, te invito a compartirlo y dejarme tus comentarios, un fuerte abrazo, nos vemos pronto.

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