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10 señales de que tu relación es una montaña rusa.

Una montaña rusa se caracteriza por tener subidas y bajadas, grandes giros y momentos que crean enormes vacíos en el estómago, porque de un momento a otro, nos sujeta a emociones fuertes, todo se acelera y cuando estamos en la cumbre, todo cambia, así rápido, nos mueve la adrenalina, a veces es impredecible, lo cierto es que nos sujeta a emociones que cambian en un parpadeo.

Hay relaciones que son como una montaña rusa, porque dan giros inexplicables, aumentos de velocidad que nos asustan, nos ponen a la defensiva, de un momento a otro todo se desploma, muchas veces sin saber por qué, otras ignorando las razones del por qué esto pasa, lo cual es más triste, vos lo sabés y no hacés nada por modificar lo que sabés que se avecina.

Una relación no puede ser una montaña rusa, en la que las cosas cambian de un momento a otro, porque la construcción del buen amor, requiere bienestar, estabilidad, seguridad, confianza y certeza.

Emociones, heridas, tensión, enojo, tristeza, vida en pareja.

Cuando una relación es como una montaña rusa, nos mete en cambios impredecibles y momentos dolorosos, que asustan, congelan el alma, el corazón se llena de frustración y nos causa una tensión que nos roba las fuerzas.

  • ¿Tu relación es con una montaña rusa?
  • ¿Cómo identificar que estamos en una relación inestable, cambiante, complicada?

Quizá te interese leer este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/pareja/que-ganas-con-la-indiferencia/. Ahora veamos estos puntos juntos, para apoyar tu revsión.

Primero: Cambios emocionales abruptos.

Las emociones no son un estado psicológico estático y plano, por supuesto que las emociones cambian, por dos factores, uno por lo que nos toca experimentar, dos por nuestra interpretación ante esa experiencia.

Si bien es cierto que hay cosas que en la vida de una persona y de una pareja cambian de un momento a otro, no podemos simplemente decir “así soy yo, cambiante y complicado(a)”

Todo tiene que pasar por la reflexión, es cierto, tenemos derecho a subir o bajar como que, si fuera una montaña rusa, pero a la vez tenemos la obligación de detenernos a analizar y pensar el porqué de toda reacción emocional.

Una reacción que provoca una fuerte emoción, tiene que ser movida hacia la reflexión.

Tenemos derecho a subir o bajar, como que si fuera una montaña rusa, pero no podemos obviar, que el reto es analizar y pensar el porqué de estos cambios, para poderlos explicar, de forma tal que, podamos proponer para resolver, es decir movernos para enfrentar las cosas de forma más adecuada.

Segundo: Cuidado con llegar a conclusiones precipitadas.

Así como en una montaña rusa de un momento a otro cambia la velocidad, en una relación de pareja, no podemos simplemente decir “esto es así y punto”, la prudencia y la sensatez tienen que formar parte primero de nuestro análisis personal, con el objetivo de lograr una comunicación interna más objetiva y equilibrada, segundo,  luego de la comunicación interna, el reto es poder desarrollar una comunicación serena, que le haga entender a la otra persona, qué es lo que está detrás de nuestras reacciones, para buscar soluciones.

Ahora, cuando alguno de los dos, en una relación de pareja, simplemente, porque tiene sus emociones desordenadas o sus ideas son complicadas, se precipita a discutir, y su posición carece de fundamento, por supuesto, que siempre habrá complicaciones en la relación.

  • ¿Por qué tenés que precipitarte para llegar a una conclusión?
  • ¿Por qué sólo tendés a considerar tu punto de vista?
  • ¿No te parece que tu orgullo puede ser la fuente de tus discusiones sin sentido?

Analizá bien las cosas, pues tu pareja puede llegarse a cansar de vivir en una montaña rusa de emociones, en la que vos vas a actuar de forma precipitada y explosiva.

Tercero: Bloqueás la comunicación.

Una de las cosas que con más frecuencia sujeta una relación de pareja a un sube y baja sin sentido, de difícil digestión emocional, es mantener una posición cerrada.

Tu pareja te dijo algo, no te gustó, simplemente lo que hacés es bloquear la comunicación y das paso al silencio.

  • Gestos de descalificación.
  • Hay portazos.
  • No abrazás.
  • No besás.
  • Mirás a tu pareja con desdén.
  • Estás enojado(a).

Simplemente no te da la gana hablar, te pregunto:

  • ¿Esto en qué ayuda?
  • ¿Qué aporta?
  • ¿Considerás que te hace bien?
  • ¿Crea un clima cálido en tu relación?

Si vos como adulto no sos capaz de reconocer un error, escuchar una idea, abrir un espacio de comunicación y permitirse ser flexible, quiero preguntarte esto ¿cómo crece el amor y cómo se estabiliza una relación?

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Cuatro: Gestos groseros y tonos feos.

Toda relación humana, tendrá diferencias de criterio, dificultades, desacuerdos y estamos obligados a escuchar para proponer y negociar, para poder sostener y mantener una relación de forma sana. Me encantaría que revisarás este tema: https://rafaelramoscr.com/pareja/consecuencias-negarse-ver-realidad-pareja/.

Pero cuando algo no te gusta, aunque tengás un buen argumento, tu posición es:

  • Hacer caritas.
  • Hacer gestos feos.
  • Levantar la voz, gritar.
  • ¿Esto qué aporta?

El tono puede ser la antesala del conflicto o de la comunicación constructiva, por un gesto podemos ponernos a la defensiva y la ofensiva.

  • ¿Cómo esperás que tu pareja siempre está abierta a recibirte?
  • ¿Cómo esperás que a tu pareja le den ganas de hablar con vos?
  • ¿Cómo esperás que exista la motivación para un encuentro íntimo?
  • ¿Cómo esperás que tu pareja al final del día te espere con los brazos abiertos y su corazón dispuesto?
  • ¿Cómo esperás que tu pareja añore el encuentro contigo, si al final todo es complicado con vos?

Podés tener la razón, claro está, podés tener el mejor argumento, y el más sólido de los fundamentos, pero éste no te da derecho a gritar, a ser grosero, ofender y maltratar, porque por encima del argumento, está el respeto que nos debemos para que haya una sana escucha y una comprensión respetuosa.

Quinto: Elegí muy bien tus palabras.

El mundo de las palabras es tan amplio, tan rico, hay palabras que pueden cambiarlo todo de un momento a otro, no es lo mismo que yo diga “cállate” en lugar de utilizar un “escúchame”.

Hay palabras que tienen el poder de abrir los oídos y disponer el corazón, hay palabras que nos meten en una coraza porque sabemos que nos van a lastimar el corazón.

¿Qué palabras usás vos? Aun cuando estés enojado tus palabras deben ser pensadas y analizadas.

  • ¿Tus palabras propician, cercanía o una conflictiva sin sentido?
  • ¿Tus palabras efectivamente denotan respeto y amor o pareciera que están cargadas de odio y tensión?
  • ¿Tus palabras construyen o destruyen?

Es así de sencillo, elegir muy bien las palabras, puede evitar que tengamos una relación que sube y baja de forma precipitada de la pasión a la frialdad, del amor al desamor, del encuentro al desencuentro, esto depende de vos.

Sexto: Hoy si, mañana no.

Es cansado estar con una persona que quiere algo hoy y mañana no sabe lo que quiere.

Qué difícil es construir una relación con una persona que hoy se compromete y mañana se le olvidó que asumió un reto.

Que desconcertante resulta estar con una persona que hoy estuvo de acuerdo y mañana, simplemente, está en desacuerdo sin mucho sentido y menos con contenido.

Vivir con una persona cambiante, sin criterios, sin posiciones claras, es vivir en una montaña rusa.

Claro está, que todos tenemos derecho a cambiar nuestra posición, pero el cambio requiere un argumento que le dé sentido a este giro, en todo caso, una vez establecido un acuerdo, idealmente se debería respetar.

Pero si hay que cambiar algo, es porque tu propuesta es mejor que lo acordado, pero si tus cambios, simplemente son una oda al capricho, a la insensatez, a la imprudencia, al orgullo o son el derivado de tu inestabilidad e inseguridad personal, va a sujetar a tu pareja a una montaña rusa que no tiene sentido.

Cambiar de opinión es válido, modificar los acuerdos también, pero sólo cuando una nueva propuesta es mejor que el acuerdo anterior, de lo contrario deberías comprometerte a asumir lo acordado, pues sabés que te hace bien.

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Sétimo: Hablar y reclamar.

Tristemente uno de los elementos que suele causar grandes giros en una relación y someternos a una montaña rusa emocional es:

  • Cuando vos construís un momento de diálogo con tu pareja, que en principio está orientado a escuchar una posición para entender el argumento.
  • Esto para determinar la importancia del tema para tu pareja.
  • Todo para establecer acuerdos, fortalecer el vínculo a través del diálogo y hacer de la vida en pareja un proceso estable.

Todo esto forma parte de la comunicación, el objetivo de la comunicación fundamentalmente, es crear una base sólida en la relación.

Desde esta óptica, vos te abrís y comentás lo que llevás por dentro, pero cuidado, porque a veces en la montaña rusa emocional esto da pie para otras cosas, tu pareja abrió su corazón con vos, porque en principio confía en vos y quiero estar mejor con vos.

Pero ante tus cambios emocionales, un día tomás la información que te dio tu pareja sobre sí mismo, sobre su historia, sobre su vida, sobre su familia, sobre temas que le resultan dolorosos, recordá, abrió su corazón de forma transparente, en un proceso de confianza, porque estaba hablando con vos.

Luego de esto tristemente, tomás toda esta información y la transformás en reclamos, reproches y los usás para herir, molestar, fastidiar, esto es traicionar a tu pareja.

  • ¿Por qué tomás lo que te dice tu pareja para usarlo en su contra?
  • ¿Por qué tomás la información que te dio tu pareja para ponerlo contra las cuerdas?
  • ¿Por qué tomás lo que te dijo tu pareja para hacerle heridas profundas?

¿Qué sentido tiene hablar con vos si tomás la información para crear complicaciones? Esto los sujeta a una montaña rusa.

Cuando una relación es una montaña rusa, se fragmenta la confianza de forma absoluta y abre paso a un fuerte desamor.

Octavo: Te doy si me dás, me muevo si vos te movés.

Algunas parejas, luego de un periodo difícil, conflictivo, en el que tal vez la comunicación ha sido mala, el afecto se expresa con frialdad, en fin, se ha pasado una mala época, se llega a cometer uno de los errores más frecuentes, caer en:

  • “Si no habla, yo no hablo”.
  • “Si ella no me busca, yo no la busco”.
  • “Si él no me invita yo no lo invito”.
  • “Si ella no cede, yo tampoco”

¡Qué triste! Esta lógica, por qué, a partir de esta posición vamos a vivir como en una guerra fría, que va creando distancias, acumula resentimientos y nos causan dolores profundos en el alma.

No se puede vivir en una relación atrincherados, esperando que el otro u otra de el primer paso, dizque para luego dar lo mejor ¡mentira! Porque en esta lógica de aislamiento, lo que crece es el resentimiento, el enojo y la frustración.

Cuando nos negamos a dar el primer paso, todo se complica, pues lejos de acercarse para resolver, analizar, pensar y proponer, lo que nos encontramos es una carga emocional explosiva, que nos pone a discutir, pelear y se crea nuevamente un ciclo de distancia, en donde “si vos no te movés, yo no me muevo”.

Esto simplemente daña el amor, en una relación ambos deben de moverse, ambos deben de tener la iniciativa de buscarse, porque el objetivo de estar juntos, es estar bien, no atrincherarse en el orgullo, esto siempre será un absurdo en el amor.

Noveno: Yo si quiero, pero no tengo ganas.

Creo que todos estaríamos de acuerdo en el hecho de que cuando uno tiene mucha hambre, la lógica dice “buscá comer”, no hacer ayuno hasta desfallecer, que cuando uno tiene mucha sed, busca tomar el agua, cuando se tiene mucho sueño se busca dormir en lugar de desvelarse.

En una relación está debería ser la lógica, si tenemos un problema, busquemos soluciones, si tenemos una preocupación busquemos comprender qué sucede, si hay tensión busquemos relajarnos para resolver, de esta forma entonces podemos pasar de una etapa complicada, a una relación más estable.

Pero no, simplemente no te da la gana, te da pereza hablar, ¿Querés un cambio? Pero no querés ser el protagonista en la búsqueda de soluciones.

De esta forma te convertís en el autor de una historia de terror, en la que no sólo tus relaciones son una montaña rusa, sino que parece una casa de sustos, simplemente, porque no te da la gana, ¿Tenés un problema? Enfrentálo ¿Tenés una duda? Aclarála ¿Tenés un conflicto? Resolvélo, esta es la lógica del amor sano.

Antes de seguir, te propongo ver y escuchar este video atentamente:

Décimo: Si quiero, pero estoy inseguro e insegura.

Hay parejas que terminan así, identificado problemas, que tienen que ver con muchas cosas:

  • Problemas de comunicación.
  • Problemas de actitud.
  • Problemas de orgullo y capricho.
  • Problemas con el manejo del enojo.

Todo esto en un largo etc., muchas parejas, incluso tienen claro:

  • El origen de la situación.
  • ¿Qué factores son los que están propiciando la situación?
  • Tienen una absoluta claridad de cómo les afecta.
  • ¿Cuál sería una posible solución?

Pero ante la posibilidad de resolverlo su discurso mental se expresa así “es que no sé”, “tengo miedo”, “soy inseguro e insegura”

Te pregunto ¿esto que aporta? ¿Adónde te lleva? ¿No te parece que ese problema se hace más grande por tus actitudes?

Creo que el tiempo pasa y con estas posiciones solo creás mayores complicaciones, el tema es simple, buscá soluciones.

Es necesario que te sientás un gestor de la búsqueda de la paz, de los acuerdos, de las negociaciones que necesitás para moverte a un estado de mayor seguridad emocional, no caben en el amor actitudes que lo complican todo y sujetan la relación a una montaña rusa.

La estabilidad es una conquista personal, todos tenemos que tener un amplio sentido de responsabilidad en nuestras relaciones, para tomar buenas decisiones, pero sí, lejos de crecer lo que hacés es complicar la vida con estas actitudes, podés tener algo por seguro, el amor se enferma, el amor se muere, el amor deja de tener sentido.

Creo que te ayudaría mucho revisar este audio:

Espero que formés parte de mi blog y si te gusta este artículo, te invito a compartirlo en tus redes sociales, por favor quiero que tengás la confianza de hacerme llegar tus comentarios nos vemos pronto.

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