¿Cómo iniciar o conocer nuevas personas?

Conocer nuevas personas

La vida es un continuo avanzar, es dinámica. Nos ofrece a diario múltiples oportunidades para conocer personas. Ciertamente, muchos de nosotros, hoy hemos pasado periodos, algunos de transición con respecto a la soledad, para otros siempre ha sido así. Lo cual a veces nos hace entrar en conflicto con esta palabra “soledad”.

Lo cierto, es que no importa el origen de tu soledad, lo que importa es tu vida y cómo esta se ha configurado desde tus decisiones y acciones. La soledad, no es mala, de hecho hay una importante cantidad de personas, para las cuáles la soledad se han convertido en un estilo de vida, de ahí que abrirnos a conocer personas, crear nuevos ambientes, asumir retos y renovarse de forma constante, ha sido la norma de vida.

  • ¿Por qué es importante conocer personas?
  • ¿Qué aporta a la vida permitirnos conocer personas en diferentes momentos?
  • ¿Qué papel juegan los demás en nuestra historia?

Estas y otras interrogantes, trataremos de responderlas juntos en este artículo.

Creo que este otro tema ¿te incomoda la soledad? Podría interesarte: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/por-que-la-soledad-me-hace-sentir-incomodao/

Soledad vs. Aislamiento.

La vida tendrá múltiples situaciones, circunstancias que nos van a poner frente preguntas importantísimas para nuestro desarrollo personal:

  • ¿Te gusta tu vida?
  • ¿Has desarrollado un estilo de vida que te resulte agradable?
  • ¿Te permitís innovar y crear espacios de crecimiento personal?
  • ¿Sentís qué tu vida tiene el color con el que te hubiese gustado pintarla?

Hay circunstancias que nos van a poner frente a la soledad y tenemos que hacer un análisis a profundidad de lo que significa esta palabra. Hablaremos de soledad como oportunidad de revisión, reconstrucción y encuentro con nosotros mismos.

Frente a la oportunidad de estar solos o solas. Tenemos que preguntarnos si estamos abiertos o no a conocer personas, puesto que la riqueza interpersonal, nutre nuestro proyecto de vida, pues nos aporta un grupo social de referencia.

Esto nos permite involucrarnos en temas de interés personal, social, que tienen un impacto en nuestra vida o en los demás, de forma positiva, si vemos el valor que esto tiene, es decir, hace nuestra vida más rica.

A veces nos cuesta apreciar el lado bueno de la vida, esto podría ayudarte: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/la-gratitud-nos-hace-apreciar-lo-bueno-de-la-vida/ 

Manejar emociones

Conocer personas está asociado a crecimiento.

En el tanto en la multiplicidad de relaciones que podemos establecer,  exploramos áreas que quizá no habíamos visto, o que las hemos pensado como ajenas a nosotros, para algunos de nosotros, solo cuando interactuamos con los demás,  nos damos cuenta de lo pequeño que ha sido nuestro mundo, dado que hemos vivido centrados solo en nuestras ideas.

Conocer es amplitud, conocer otras personas es crecer, abrirse, innovar, sumar, potencializar muchas cosas que no por ser desconocidas, nos tengan que ser indiferentes.

El aislamiento no forma parte de la soledad. Esa es una posición que se vive a partir de un conflicto emocional, que perpetúa una soledad que nos puede resultar agobiante, muchas veces, porque la hemos pensado solo, cómo algo malo.

¿Qué implica conocer personas? Es sencillo, mayor riqueza interpersonal. Esto facilita desarrollarnos, cómo, descubriendo nuevos gustos y preferencias, que llegan a nosotros, por ese contacto con los demás que nos amplía el horizonte y tiene efecto positivo, si nos permitimos darle espacio en la vida.

Conocer personas, nos da una visión de integración, nos ayuda a crear grupos sociales de referencia. Nos permite darnos cuenta que nosotros somos los creadores de nuestras posibilidades y los administradores de todos nuestros recursos, entiéndase: tiempo, dinero, agenda, intereses, espacio. La riqueza interpersonal es un don que debemos propiciar, sostener y mantener en esta vida como un lema filosófico central.

Pero, cómo hago, no conozco a nadie.

Esta es una de las trampas mentales, que nosotros nos hacemos. Quizá estamos solos(as). Tenemos una entera consciencia de querer conocer personas, para darle un tinte diferente a nuestra historia.

No obstante, como no conocemos gente, nos quedamos ahí, paralizados, porque sentimos que no hay posibilidad de conocer a alguien. Porque tenemos una vida muy pequeña a nivel social, entonces se crea un círculo vicioso “quiero conocer, gente pero no conozco personas con las que pueda conocer más círculos sociales”.

Así nada pasa, nada se mueve y esto hace que la soledad duela. Nos quedamos circulando ahí por mucho tiempo, algunos por años.

El antídoto

Es muy sencillo, si identificás que no hay mucha riqueza interpersonal. Te toca tomar la decisión de qué llegó el momento de conocer nuevas personas. Esto implica que asumás una posición muy determinada, respecto a este proceso.

Es decir, hacerlo. Al principio, te tocará explorar los intereses que te llaman la atención solo o sola. Posiblemente no tengás con quién ir y te vas sentir un poco en contrariedad y conflicto con esto.

Pero si te das la oportunidad, vas a llegar a cualquier lugar, en cualquier escenario, en cualquier momento de tu vida o de tu historia, y simplemente te vas a involucrar, es ahí donde vas a conocer personas. Sí, te toca a vos moverte, no hay otro camino.

Rompé el aislamiento.

La soledad se vuelve muy sana cuando rompemos nuestra tendencia al aislamiento. Reconocemos nuestra dependencia, como ésta nos afectado en la toma de decisiones para procurar unos nuevos espacios sociales.

Fundamentalmente se enriquece cuando tenemos la iniciativa de hacer las cosas al principio sin nadie que nos acompañe. Cuando se logra hacer, el reto es sostener y mantener ese nuevo camino.

Nos damos cuenta que, empezamos a crear un grupo de referencia, pero a la vez a integrar la capacidad de mover nuestra vida sin la necesidad de estar caminando al lado de una persona.

Esta contradicción de querer salir de una Soledad abrumadora, acompañados, se minimiza, se deteriora y se debilita, cuando simplemente soy una persona con iniciativa y decido avanzar.

Reorganizar emociones
Reorganizar emociones

Actitudes básicas para conocer personas.

Hay una pregunta que podríamos plantearnos es ¿qué se necesita para conocer personas? Bueno creo que no requieren mayor ciencia:

  • Primero, identificar las actividades que te llamen la atención.
  • Segundo, revisar tu tiempo, agenda y tus recursos.
  • Tercero, poner una fecha en el calendario y procurar acomodar las cosas para que sea posible.
  • Cuarto, presentarse a esa nueva circunstancia social con una disposición de apertura para acercarse a los demás, es un paso importante para conocer personas.
  • Quinto, ayuda mucho la simpatía, saludar, tomar la iniciativa, hablar, escuchar.
  • Sexto, evitamos caer en estructuras de análisis negativo, donde siempre vamos a encontrar algún pero.
  • Séptimo, nos permitimos interactuar con libertad, compartiendo nuestras redes, números y contactos, precisamente para crear una nueva red de apoyo.
  • Octavo, reconocemos nuestro valor como personas, y simplemente nos permitimos actuar con naturalidad, desde lo que somos.
  • Noveno no se trata de ser un personaje, es ser simples, sentirnos libres para darnos a conocer sin mayor reparo.
  • Décimo, analizamos la vida en clave de “Sí”, es decir buscamos posibilidades de crecimiento.

Lo que quiero decir es que sólo se necesita ser nosotros, muy libres, muy naturales, sin mayor complicación y desde ahí, las cosas fluyen. Te invito a ver este video.

Niveles de interrelación.

Es muy importante tener claro qué, cuándo vamos a conocer personas, nos vamos a topar con una multiplicidad enorme de diferencias. El reto que tenemos por delante, es aprender a apreciarlas. Estar claros de qué nos suma, cada persona que conocemos.

Ahora, tendremos diferentes grados de interrelación:

  • A veces habrá sólo simpatía, es decir nos llevamos bien sin mayor intimidad.
  • En otras oportunidades, habrá empatía, es decir sentimos una conexión más íntima con la otra persona.
  • Por supuesto, cabe la posibilidad de sentir antipatía, pues al conocer personas, podría ser, que nos topemos con alguien un poco complejo o difícil de digerir. Acá lo importante no es abrumarse, simplemente es tomar una distancia sana, para que nuestros nuevos ambientes, no se vean teñidos por esta experiencia, sino que le demos cabida y le prestemos mucha atención a aquello que nos hace bien.

Hay una premisa importante, todos somos diferentes. Si aprendemos a mirarnos desde lo que nos llama la atención y nos une. Existe una posibilidad de que nuestras relaciones sean más simples. Si andamos analizando todo desde lo negativo, cabe la posibilidad que las relaciones se vuelvan un poco más tensas, por tanto, vamos a tener menos motivación para abrirnos a conocer nuevas personas.

Soledad como elección.

Es muy importante que nosotros hagamos este ejercicio psicológico. Al margen del por qué estemos solos(as). Sea porque no hemos logrado tener una relación de pareja, o que no nos vemos ahí o porque se concluyó un proceso. Tenemos que ver la soledad como una elección consciente, como una etapa que forma parte de nuestra existencia, con la cual no se puede estar en conflicto.

En la soledad, se puede elegir muchas cosas, entre ellas:

  • Estar bien.
  • Desarrollar espontaneidad.
  • Experimentar la libertad para tomar iniciativas.
  • Implementar nuevos hábitos, que tenga un efecto positivo a nivel de nuestra salud física y emocional.
  • Apertura para probar cosas nuevas.
  • Explorar a lo interno nuestros miedos, para dejarlos atrás, mientras confrontamos la realidad.
  • Desarrollar actitudes de mayor empatía.
  • Consciencia desarrollo, es decir reconocer que nos toca a nosotros actuar con naturalidad y esto está asociado a autoestima, autoconcepto, autovalía, autopercepción.

En suma, sentirse suficiente, completo(a) consigo mismo(a), para relacionarse desde esta posición. Para vencer aquellas expresiones que dicen algo así como: “yo no soy así”, “a mí eso no me gusta”.

Conocer personas, es abrirse:

  • A la flexibilidad, para dejar atrás las excusas.
  • Desarrollar la voluntad para hacerle frente a la pereza, a las dudas y el miedo.
  • Determinación, para desarrollar constancia.
  • Simpleza para ver el lado más llevadero de la vida.

Al final, lo que quiero proponerte, es que una soledad sana, es aquella que nos conecta con todo lo hermoso de la vida. Con la visión más simple de nuestra historia, y darte cuenta al final, es un tema de ¿cómo pensamos la vida? Pues esto determina qué actitudes decidimos tener y qué oportunidades te vas a brindar.

Espero que este comentario, te ayude, te envío un gran abrazo. Además, te invito a mis redes sociales.

 

Dr. Rafael Ramos.

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