Amor y una segunda oportunidad ¿Cómo hacerlo bien?

Amor vs una segunda oportunidad.

El amor no tiene que ser perfecto, en ocasiones pasa por momentos difíciles, que pueden implicar una ruptura o crear situaciones tensas, lo que nos tiene que llevar a hacernos una pregunta ¿Se puede dar una segunda oportunidad?

Una segunda oportunidad, es un proceso totalmente válido, pero se requiere de una serie de condiciones para que este segundo encuentro sea una real y genuina segunda oportunidad.

¿Cómo hacer del amor una segunda oportunidad? Te lo cuento acá.

Te invito a leer este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/pareja/conductas-sabotean-relacion-pareja/ . El amor es un proceso de construcción.

El amor estable se nota, toma decisiones.

Cuidado con el “Demos un tiempo”

Convicción, al margen de los problemas.

Independientemente de la situación que haya creado una ruptura o una situación que nos haga cuestionar si deberíamos seguir o no,  se requiere una clara, madura y genuina convicción, para que haya una segunda oportunidad.

Es decir, debe ser un proceso en el que ambos actores de la relación están convencidos. Además, tienen una profunda claridad del esfuerzo que se debe hacer por mejorar todo aquello que ha creado tensión y que ha llevado su proyecto de vida en pareja a un punto de jaque mate.

En una segunda oportunidad, no caben:

  • Las dudas.
  • Los miedos.
  • Las inseguridades.

Se requieren dos personas que tengan claro que van a trabajar de forma consciente, por restablecer la relación, no caben los paños tibios; debe existir un Sí o un No.

Emociones y una segunda oportunidad

Una segunda oportunidad, no puede construirse a partir de la contradicción, el miedo o la ambivalencia.

¿Estás claro de esto? Una segunda oportunidad no se puede dar, en el tanto alguno de los dos, siente que se le hace muy difícil pensarse sin la otra persona, simplemente porque no administra sus emociones.

Una segunda oportunidad, tiene que tener un claro proceso de conciencia personal, del por qué quiero esto.

¿Estás seguro de querer una segunda oportunidad? Formar parte de una segunda oportunidad, requiere certeza.

Pero si se hace por miedo, apego, culpa o cualquier otro proceso emocional, que te hace pensar que hay que intentarlo, pero no tenés la convicción, ni la claridad emocional, para tomar decisiones, esta segunda oportunidad posiblemente no sirva.

Ahora, ve este otro tema: https://rafaelramoscr.com/pareja/herramientas-usar-silencio-vida-pareja/ El silencio reflexivo nos puede ayudar a acomodar nuestras ideas.

Cambio personal versus una segunda oportunidad

Para que una segunda oportunidad, sea un proceso sano, cada miembro de la pareja, tiene que tener claro:

  • ¿Cuál ha sido su responsabilidad en el conflicto?
  • ¿Cuánto ha aportado al conflicto?
  • ¿Cómo ha nutrido el conflicto?

Esto para asumir un proceso de cambio personal, que le haga corregir todo aquello que ha llevado la relación a una crisis. Esto implica:

  • Evitar las justificaciones.
  • Dejar de sentirse la víctima.
  • Definir por qué ha creado problemas todo el tiempo.
  • Esto exige reconocer que podría ser el gestor del bienestar.
  • Se necesita buscar ayuda para sí mismo(a).
  • Dejar de dar vueltas y comprometerse a un proceso de cambio.
  • Modificar de forma radical sus conductas problemáticas.
  • Replantear todas sus ideas equivocadas respecto al amor o a una relación.
  • Tener la humildad suficiente, para aceptar que tiene problemas y que hay que resolverlos.

Una segunda oportunidad, pasa por todo este proceso de cambio personal, de revisión consciente.

Para que, desde la individualidad consciente, y abierta al cambio, ambos estén en una frecuencia, en una sintonía de buscar soluciones, no de crear mayores complicaciones.

Elegir bien exige ser personas estables

El amor es un proceso de elecciones sanas

Cambio real versus una segunda oportunidad

Una segunda oportunidad, no puede fundamentarse sobre una promesa de cambio, o sobre un “te quiero mucho”, “esta vez va en serio”.

Esto son solo emociones, una segunda oportunidad parte de la convicción consciente, de tener la clara motivación de qué se va a trabajar a nivel personal para modificar las cosas.

Si una persona propone una segunda oportunidad, la otra parte acepta dar una segunda oportunidad, no es bajo una promesa:

Ejemplo, si una persona tiene problemas de alcohol:

  • Tiene que estar en tratamiento y comprometerse en este proceso.
  • Los demás tenemos que observar y evaluar que efectivamente se comprometa.
  • Que sea un cambio real y sostenible.
  • Evaluar si hay compromiso.

Ejemplo, si una persona tiene problemas de celos:

  • Tiene que comprometerse, no sólo modificar su conducta de celos si no trabajar en terapia para evitar sus celos.
  • Aprender a regularse.
  • Respetar la individualidad.
  • Dejar de estar perdiendo el tiempo en razonamientos sin valor alguno.
  • Llegar a una segunda oportunidad sin reclamos, sin control, sin estar supervisando la vida y las redes sociales de su pareja.

El cambio tiene que sentirse, palparse, olerse. Se tiene que poder medir, no se debería dar una segunda oportunidad con los mismos problemas.

Sin un proceso de cambio real, no se da una segunda oportunidad, ni mucho menos bajo una promesa de “te lo juro que esta vez sí es en serio”.

Esto al final sólo es palabrería romántica que no ayuda en nada. En una relación hay muchas cosas por hacer, te lo comento acá: https://rafaelramoscr.com/pareja/senales-perdi-interes-pareja/

Una segunda oportunidad es prudente

Entrar en un proceso de segunda oportunidad, no puede estar asociado a dar un giro de 180°, es decir, pasar de una relación complicada, a un mundo mágico y un cuento de hadas.

Quiero, proponerte pensar en el cambio, cómo hacerlo, te lo cuento en este video.

Una segunda oportunidad tiene que pasar por:

  • Primero por la convicción.
  • Tener claro a nivel emocional el por qué lo estamos haciendo.
  • Ambas personas tienen que hacer un proceso de cambio.

Por tanto, la segunda oportunidad debe venir despacio, no se trata de prometer y al día siguiente estar otra vez metidos en la cama, soñando.

Todo esto requiere un proceso de cercanía, comunicación y explicaciones:

  • Donde se habla para comprender lo sucedido.
  • Se expresa el dolor.
  • Se trabaja sobre el perdón.
  • Se debe deben establecer acuerdos, donde quede claro lo permitido, lo no permitirlo y lo negociable.
  • Se deben tomar decisiones respecto al afecto, al sexo, la vida social, la integración familiar, las finanzas, etc.
  • Se deben modificar los hábitos y costumbres que no ayudaron en nada en la etapa anterior.
  • Se tiene que desarrollar tolerancia, prudencia, para respetar la esencia de la otra persona.
  • Ambos deben poner sus condiciones, negociarlas, ser firmes y muy claros en esto.

Es decir, una segunda oportunidad, no es volver porque nos queremos mucho, esto es solo una parte, significa analizar si realmente podemos volver, hay que hacer un plan, un proyecto de relación de pareja.

Si le dejamos todo a las emociones, posiblemente el resultado sea igual, o más desastroso que la primera vez.

Una segunda oportunidad tiene diferentes ritmos

Algo profundamente importante, en una segunda oportunidad, es permitirse entender que, lo que se necesita es que ambas personas quieran, que tengan muy claro el por qué nos vamos a dar esta segunda oportunidad.

Puede que alguno de los dos tenga más o menos dudas, quizá alguno de los dos tenga más o menos libertad expresiva, es posible que alguno de los dos esté más o menos reticente o sea más calculador.

A veces, hacemos de las cosas pequeñas, grandes complicaciones, cuidado con esto. Te invito a escuchar este audio.

Hay que comprender que se viene de una etapa difícil. No podemos pensar que la otra persona:

  • Va a ser tan expresiva como yo.
  • Tan cálida como yo.
  • Tan cercana como yo.

Lo importante es la convicción, y partir de que la construcción de una segunda oportunidad, se torna estable, genuina, mediante una resolución progresiva, que es medible y deja en cada paso un aroma a satisfacción.

No se puede demandar que la otra persona esté exactamente en la misma frecuencia del otro.

Es un proceso y si no se sabe respetar la frecuencia emocional de uno u otro, esto podría crear problemas.

Antes de despedirnos, te recomiendo este otro artículo de una  muy buena página: https://terapiadeparejaweb.com/segundas-oportunidades-amor

¿Estas listo, lista para una segunda oportunidad?

Espero que esta reflexión te ayude, te mando un gran abrazo y nos vemos pronto.

Antes de despedirnos quiero recomendarte este otro artículo de una muy buena página.

https://terapiadeparejaweb.com/segundas-oportunidades-amor

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com

Oficina: 2290-1383

WhatsApp: 8881-1304.

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