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Herramientas para aprender a ver el cambio como una oportunidad.


¿Vos podés ver el cambio como una oportunidad? El cambio, para muchos, es un proceso psicológico complejo, porque el cambio es visto como una amenaza que genera ansiedad y múltiples dificultades.

Cosa que no debería ser así, porque el cambió como una oportunidad implica identificar una situación que nos causa una importante insatisfacción, por tanto, deberíamos cambiar sin tanta complicación mental.

Decidir hacer el cambio de forma clara, directa, sin darle tanta vuelta en nuestra cabeza, es lo que procede, sin prestarle tanta atención a las dudas una y otra vez.

Creo que, desde esta perspectiva, el cambio tiene que ser visto siempre como una oportunidad, todo lo demás, que te paraliza, son ideas en nuestra cabeza que simplemente no aportan nada, en el tanto sos consciente de la insatisfacción.

Que tal, si te tomás un momento para leer este artículo: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/cuidado-zona-confort-podria-estancarte/.

Decisiones, acciones, molestias, enojo, estancarse, asumir la vida.

Primero, entendamos por qué el cambio nos da miedo.

El proceso de cambiarnos da miedo, porque lo seres humanos tendemos a habituarnos a condiciones de insatisfacción, a no movernos, porque nos asusta lo desconocido.

Generamos múltiples procesos de reflexión negativos, que lo que hacen es estimular la incertidumbre.

Entramos en proceso de pasividad y adaptación a zonas de insatisfacción, bloqueando las posibilidades de tomar decisiones.

Frente a la exigencia del cambio, es más fácil utilizar la lógica de “mejor viejo conocido, que nuevo por conocer”, esto hace que haya, a veces, una fuerte tendencia a evitar equivocarse porque visualizamos los peores escenarios.

Por tanto, nos paralizamos en el cambio, simplemente porque como no tenemos certeza de salir bien, nos quedamos ahí, estancados, para muchos el cambio significa un esfuerzo, a veces queremos un cambio, pero no queremos hacer un esfuerzo por cambiar.

El cambio exige disciplina, compromiso y determinación, deseamos, pero muchas veces simplemente no nos movemos.

En fin, nos quedamos ahí paralizados, conscientes de que hay que hacer un cambio, pero nos estancamos, no vemos el cambio como una oportunidad, sino que representa para nosotros muchas veces, un proceso de incertidumbre.

No porque el cambio en sí mismo sea malo, si no porque muchas veces estimulamos las reflexiones cargadas de incertidumbre.

Tomar decisiones no es sencillo, te doy un ejemplo con este otro tema: https://rafaelramoscr.com/pareja/senales-no-persona-indicada/.

Programamos nuestro cerebro, nuestras emociones, para verlo como algo de terror, lo cual nos hace sentir enormes frustraciones, porque por un lado vivimos en una zona de insatisfacción, que no queremos enfrentar, por otro también, evitamos el cambio, lo cual nos frustra, porque por más que tratemos de engañarnos a nosotros mismos, está claro que nos damos cuenta que estamos evadiendo la realidad.

Pensemos en la persona que se sabe celosa, controladora, impulsiva, y su pareja, constantemente le dice que está cansado, cansada de esta situación, pero no hace absolutamente nada por cambiar.

Por tanto su pareja se frustra, toma distancia, lejos de ver esto como un proceso que lo debe motivar al cambio (la persona celosa), lo que hace es justificar y pensar que él o ella tiene la razón, que sus celos y sus problemas son culpa del otro u otra, así, culpabiliza a su pareja, quedándose con sus ideas, que tarde o temprano, lo van a llevar a tener una marcada relación disfuncional, o una posible ruptura, resistiéndose a asumir que tiene que hacer un cambio, porque su patrón afectivo, celoso, controlador, mortifica y afecta a la otra persona.

Al final, esto hace que pierda todo, la paz emocional, su relación, simplemente porque no se dio a la tarea de cambiar.

Cuando nos resistimos a ver el cambio como una oportunidad, simplemente porque no nos da la gana, porque nos aferramos a nuestras ideas y buscamos mil justificaciones, cerramos nuestras posibilidades de crecimiento, entonces no hay nada que nos pueda hacer cambiar, simplemente porque hemos decidido estancarnos.

Tiempo, plan de vida, decisiones, acciones, vivir pleno.

Segundo, entendamos el cambio como una oportunidad.

Comprendamos que en la vida nada es estático, todos deberíamos estar movidos por cambio, vivir con el propósito de hacer de nuestra historia un proceso de adaptación y flexibilidad en cada momento.

Porque cada etapa de la vida, tiene diferentes retos, no podemos negarnos a cerrar los ojos y ver siempre las cosas de la misma manera.

La vida tiene que ser asumida como un proceso dinámico, normal, lleno de retos para crecer, no estamos hablando de cambiar por capricho, estamos hablando de cambiar porque la vida nos reta y todos tenemos la capacidad de desarrollar un proceso psicológico que nos puede poner frente a nuestras virtudes, que son la base para el cambio.

Ahora, ¿cómo hacer este cambio?

Lo primero es comprender, para ello, hay que identificar muy bien ¿cuáles son nuestras áreas de insatisfacción?

Entender por qué tenemos este proceso de insatisfacción, cómo nos impacta, qué consecuencias tiene en nuestra vida, a partir de una buena y sana identificación, eventualmente podríamos tener claro un punto de partida para hacer un plan para el cambio.

Te invito a leer este otro tema: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/como-abrirse-a-nuevas-ideas-y-formas-de-ser/.

En un segundo momento, creo que tenemos que estar muy claros del porqué de este cambio, qué queremos y cómo lo queremos, de forma tal, que nos podamos permitir un proceso sano de elecciones.

Evitando caer en caprichos y actos impulsivos, que a la larga no contribuyen en nada.

Tercero, creo que hay que controlar la negatividad, dejar de estar justificando el miedo y no poner todo siempre cuesta arriba, cuando vos y yo vemos el cambio como algo tan difícil, tan complejo, simplemente nos boicoteamos, no tomamos la dirección correcta.

Nos quedamos ahí, dándole vuelta una y otra vez a lo mismo, pensando en lo que queremos, pero que no podemos hacerlo.

Una manera de crecer es desarrollar seguridad interna, te comparto esta reflexión:

Esta pasividad, este proceso estático, contribuye para que nos sintamos aprisionados, y nos hace esclavos, esclavas de nosotros mismos, dejando pasar las oportunidades.

El cuarto elemento de consideración, no podemos hacer ante todo y ante cualquier cosa, un análisis de inconveniencias, que nos haga ver todo desde la negatividad, es cierto, hay que ser precavidos, podemos ser profundamente previsores, pero eso es radicalmente diferente a ser una persona absolutamente negativa.

Creo que estos son condiciones importantes para hacer una integración de cambio en la vida. Ahora, vamos un paso más allá, la ejecución del cambio.

Todos podemos cambiar nuestra forma de ser para crecer y mejorar, te dejo acá eta reflexión:  

Una vez que vos y yo, somos conscientes de nuestros miedos, pero también nos hemos dado a la tarea de identificar la necesidad del cambio y hemos integrado el impacto de la insatisfacción, lo que toca es definir objetivos, acciones y trazar un plan, que debe asumirse aquí y ahora.

Recordá, romper con los mecanismos mentales negativos, reconocer que muchas veces nos boicoteamos, cargamos nuestros procesos mentales, tenés que pensar que tomar la decisión de hacer las cosas bien es una enorme oportunidad para modificar tu vida y acercarte a lo que querés y lo que soñás.

En resumen:

  • Valida el cambio, es decir, ve los aspectos positivos.
  • No tengás miedo
  • Buscá orientación, guía y apoyo.
  • Reconcé que sos el protagonista de tus cambios.
  • No perdás tiempo con miedos e ideas que solo te estancan.

 ¡No tengás miedo! Dejáte guiar para hacer de este proceso de cambio un proceso de toma de decisiones ordenadas, prudentes, que te lleven a desarrollar sostenibilidad y darte cuenta que podés darle un giro a tu vida.

Espero verte pronto, te invito a compartir y comentar el artículo, un gran abrazo.

Nos vemos pronto.

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