¿Cómo hacer un inventario de crecimiento emocional?

Hacer un inventario de crecimiento emocional, puede sonar un poco extraño. Pero en realidad, estamos hablando de algo simple de explicar y de vital importancia para procurar una adecuada salud emocional.

Ahora, hacer un inventario de crecimiento emocional, podría resultar complejo, si no se asume como un proceso de construcción, de responsabilidad con uno mismo(a). El crecimiento emocional, implica una vivencia consciente del impacto de cada una de mis acciones y decisiones, en el día a día que cada uno de nosotros enfrenta.

¿Estás claro(a) de la importancia del crecimiento emocional en tu vida? Quiero hacerte esta propuesta.

Te comparto este artículo “Creer en mí para poder crear”: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/creer-en-mi-para-poder-crear-un-camino-de-desarrollo-personal/

Crecimiento emocional
Crecimiento emocional

Gestión emocional.

Acá hablamos de manejar emociones, comprenderlas, sentirlas, vivirlas, y éstas deben responder a los estímulos que cada uno de nosotros enfrenta, asociado a nuestra forma de interpretar lo que nos pasa.

A veces tenemos procesos de gestión emocional que podríamos considerar muy intensos, respecto a lo sucedido, o por el contrario muy apáticos e indiferentes, ante situaciones que podrían explicar, justificar o ayudarnos a comprender el por qué de una reacción.

Gestión emocional. Cuando hablamos de crecimiento emocional, hacemos referencia a la capacidad de vivir en una alianza equilibrada, con  nuestras emociones, de forma tal que se conviertan en nuestras aliadas.

Para el crecimiento emocional, la gestión emocional, es un eje de análisis que nos tiene que ayudar a comprender e integrar, lo que sentimos, pensamos y actuamos. En función de nuestro mayor bienestar.

Esto te puede interesar ¿cómo vivir emocionalmente consciente?  https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/vivir-emocionalmente-consciente-un-reto-personal-hoy/

Convicción, clave para la gestión y el crecimiento emocional.

En principio todo ser humano debería operar desde la convicción, es decir tener una certeza absoluta, del por qué y el para qué de cada una de las acciones que surgen en cada evento de la vida.

La convicción, va un poco más allá. Tiene que ver con la capacidad de tener muy claro todos nuestros procesos emocionales. La convicción pasa y se nutre por:

  • La historia de la persona.
  • Sus procesos de formación.
  • Valores y principios.
  • Reacciones aprendidas.
  • Modelaje de conducta de su entorno social.
  • El cómo ha ido enfrentando la vida.

Todo esto, nos hace llegar a conclusiones que nos permiten dilucidar, lo que consideramos conveniente o no. La convicción, es trabajar conscientemente, en tener un eje claro del por qué de nuestro accionar.

Cuando hay una convicción clara, podemos funcionar con autonomía. Rompiendo esquemas de dependencia, contradicción, ambivalencia, que nos hacen caminar con un eje dubitativo en la vida, presos de los estímulos que se nos presentan.

Libertad, para actuar con sabiduría emocional.

Libertad, es el tercer componente del crecimiento emocional. Tener la libertad para ser flexibles, de forma tal que podamos ir para el norte, cuando sea necesario, o devolvernos, sí es del caso.

Para poder movernos libres de culpas y angustias, se requiere un adecuado análisis y un autoanálisis en cada situación. Procurando estar lejos de la búsqueda de aprobación, o esquemas de dependencia, o reacciones que responden a un simple “así soy yo”. La libertad supone, buscar aquello que nos hace bien, se nutre de la convicción y la autonomía, en el tanto, nos hace bien, e impacta a los demás de forma sana.

¿Cómo modificar nuestra forma de pensar? Te lo cuento en este artículo: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/modifica-tus-pensamientos-y-modificaras-tu-vida-un-reto-personal/

Caminar con libertad.

Caminar con libertad, para fortalecer nuestro crecimiento emocional, es poder replantear el camino, tantas veces como sea necesario. Las emociones forman parte de la vida. Esto no lo podemos perder de vista. Muchas veces peleamos con la emoción, ejemplo: el dolor, la preocupación, la ansiedad, la tristeza, la angustia. Lo cierto es que estos procesos emocionales forman parte de nuestra historia.

Todo proceso emocional, deja una huella en nuestra historia. Están orientados a contribuir a nuestro crecimiento emocional, en el tanto a partir de nuestras emociones:

  • Percibimos señales de alerta, ante algo que nos preocupa.
  • Analizamos hechos.
  • Procuramos crear estructuras de cambio.
  • Modificamos objetivos.
  • Integramos estrategias de análisis.
  • Promueven acciones hacia la resolución de conflictos.
  • Integran motivaciones para gestar nuevas acciones.
  • Contribuyen al aprendizaje.
  • Son una fuerza motivacional, que se renueva constantemente.
Crecimiento emocional

No podemos pelear con las emociones

Pues esto paraliza nuestro crecimiento emocional, ejemplo, cuando peleamos con el dolor, podría ser que entremos en la negación. Pensemos en aquella persona que recibe la triste noticia, un familiar tiene una enfermedad crónico terminal, pero se niega a ver la realidad.

Para evitar el dolor, opta por alejarse del proceso de la persona, creyendo que todo va a estar bien. No se acepta la realidad, por tanto, huye de la misma. Cuando frente a este diagnóstico, hay que asumir que que la persona está en el último tiempo de su vida. Desde la negación, alguien podría alejarse del proceso, hacerse a un lado, para luego en determinado momento darse cuenta, que tal vez ya no haya tiempo para estar cerca de esa persona.

El crecimiento emocional, exige una vivencia muy consciente de cada una de las emociones que tenemos, como una catapulta de análisis y no como una cárcel para el alma.

¡A mí no me gusta sentir esto!

Este es uno de los elementos que más bloquean nuestro crecimiento emocional. No podemos entrar en un proceso de conflicto con nuestra percepción emocional. Ciertamente a ninguno de nosotros, nos gusta sentir cosas intensas, a partir de lo que nos pasa.

Por ejemplo: A veces sentimos miedo; una mala noticia podría dispararnos el dolor, crear una frecuencia que nos abruma, se crea incertidumbre, ésta nos paraliza. Siendo esto así, le damos paso a la angustia, nos crea un mundo sombrío, en el que la preocupación, nos roba el sueño, e incluso, podría llevarnos a crear escenarios negativos. la atención podría ponernos evitables.

En fin, reacciones hay muchas, pero si aprendemos a abrazar la emoción, por ejemplo:

  • Dolor, podría llevarnos a la búsqueda de soluciones.
  • Miedo, es una emoción reflexiva, que nos puede llevar a tomar consciencia de nuestras capacidades.
  • Tristeza, nos puede poner frente a la oportunidad de confrontar una situación y resolverla.
  • Angustia, puede promover la búsqueda de ayuda.
  • Incertidumbre, podría resultar muy motivadora, en el tanto nos permite, incorporar nuevos aprendizajes y enfrentar la realidad.

Te invito a ver este video, el tema es autoestima.

Cuando abrazamos la emoción

Como una fuente motivacional, entonces nos permitimos hacer las cosas desde otra perspectiva, más objetiva y asociada a los hechos. Al no pelear con ellas, las emociones, se convierten en nuestras aliadas, pues se sienten, se viven. Están ahí, no son nuestras enemigas.

La emoción, es esencia de la vida. Tenemos que aprender a vivir con nuestras emociones. Tenemos que aprender a tener una vivencia sana de las mismas. Porque típicamente, nosotros hemos vivido como en dos grandes ejes: 01. bloqueando la emoción, o 02. desbordados ante ellas.

Por ejemplo, la persona que no ama o no administra su soledad. De un momento a otro, por impulso, conoce a alguien. Pues quiere huir de la soledad, desde esta óptica, cualquier persona podría verse agradable, interesante.

Por tanto, siente que lo o la ama desde los primeros encuentros. Sin permitirse conocer a fondo, a esta persona, hay un sesgo emocional desbordado, luego la historia sale mal. Es claro, el por qué, no se conocía, todo sale mal otra vez.

Desde esta perspectiva, la persona, nuevamente, se pelea con la vida. Incorporando una nueva experiencia de soledad. Sólo que esta vez, adicionalmente, enojada con el amor o creyendo que tiene mala suerte. Viviendo desde una frecuencia emocional muy densa, negativa, así no hay crecimiento emocional.

Vivir conciliados con nuestras emociones, es permitirnos vivir haciendo un correcto análisis de los hechos, en cada circunstancia, de esta forma, las emociones son nuestras aliadas.

Equilibrio.

De eso se trata la historia emocional, el crecimiento, el equilibrio en relación con lo que nos pasa, y lo que creemos que está pasando. Asumiendo la vida de esta forma rompemos ese esquema “lo que me hubiese gustado y los hechos”.

Tener muy claro, desde donde actuamos, cómo actuamos, nos ayuda a regular las emociones. Una vivencia emocional sana, nos permite equilibrar las cosas en varios ejes.

  • Los hechos, éstos siempre serán objetivos. El cómo lo pensemos, va a depender de cada uno de nosotros.
  • Vivir añorando lo que creo que debería pasar, muchas veces no responde a la realidad. Caminamos cultivando aspiraciones irreales, por tanto, vamos a caminar con temas no resueltos, por emociones mal manejadas.

Lo que me gustaría que pase, es una proyección de futuro, ahí no pueden estar nuestras esperanzas.

Aprender a equilibrar los hechos, la razón y la emoción.

Procurando que cada evento de la vida, tenga su tono, su color y su emoción, relacionados con la realidad. Esto fortalece nuestro crecimiento emocional. En el tanto, nos permiten reacciones cada vez mas equilibradas.  Sobre todo, en el manejo:

  • Del componente enojo, que a veces se desborda.
  • La tristeza que nos paraliza.
  • El miedo que nos hace evasivos.
  • La incertidumbre que nos provoca, a veces autoboicotearnos, y alimenta los deseos de salir corriendo, que nos lleva a enfrentar nuestra historia con mucha angustia.

El crecimiento emocional, es vivir consciente. Abrazando la emoción, pero no viviendo presos de nuestros impulsos desordenados, sino viviendo conscientes de todas aquellas cosas, que nos encaminan hacia el bienestar.

Como cierre, te invito a escuchar este audio.

 

Decálogo de la persona optimista

No todo siempre va a salir bien, pero no por eso tenemos que caminar con una visión complicada, triste. ¿Te cuesta manejar algunas emociones? Te comparto estas ideas:

  1. Si algo salió mal, es una oportunidad de crecimiento.
  2. Si algo se complicó, es un reto para dar lo mejor.
  3. Si algo te parece difícil, requiere más esfuerzo, esto es todo.
  4. Si te dicen que no podés, escuchá el consejo, pero no te dejés influenciar por las personas negativas.
  5. Si de un momento a otro, te sentís cansado, cansada, no tires la toalla, terminá tu tarea.
  6. Cuando sintás que estás desorientado(a), buscá ayuda, esto nos pasa a todos.
  7. No dejés que la tristeza te embargue, procurá darte permiso de gastar esa emoción, pero recordá que tenés tu fuerza interna para levantarte.
  8. Ante el desánimo, tratá de tener siempre una visión positiva, y recordá que la vida no es perfecta, las cosas salen mal, pero siempre podés cambiar tu historia.
  9. No te permitás dudar de tus capacidades ante las dificultades, solo revisá tus estrategias.
  10. No dejés para mañana, lo que hoy no estás enfrentando por prestarle atención a tus temores.

Espero que estas ideas, te hagan pensar la vida desde otra perspectiva.

Por último te dejo este artículo que me encontré que creo que te puede aportar en este tema: https://www.clarin.com/entremujeres/vida-sana/psicologia/salud_emocional-tips-estres-sentimientos-crecimiento_0_rkG3qhFwXg.html

Un abrazo, nos vemos pronto.

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com

Oficina: 2290-1283.

WhatsApp: 8881-1304.

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