Tomar decisiones, definir objetivos, analizar los hechos, ser realistas, trazar objetivos, hacer un plan de vida.

Herramientas para no sufrir por problemas imaginarios.

Todos en la vida tenemos preocupaciones, que se derivan de las cosas que no salen bien, y que nos causan algunos problemas a muchos niveles, problemas emocionales, interpersonales, problemas financieros, estrés laboral, cansancio, agotamiento, en fin, la vida está cargada de situaciones que nos causan problemas y preocupaciones.

No obstante, algunos de los problemas que suceden tienen una mayor intensidad, en el tanto, en nuestra mente son vistos del tamaño de una montaña, cuando quizá no sea más que una simple piedra en el camino.

Pero, cuando nuestra mente interpreta las cosas como algo profundamente grave y complejo, puede que nuestra capacidad de resolverlos se vea comprometida, pues vemos las cosas como algo imposible de asumir y resolver.

Cuando vemos las cosas enormes, las imaginamos como terribles y difíciles, estamos frente a una realidad “quizá nuestra mente está haciendo las cosas más graves de lo que realmente son”.

Quiero invitarte a leer este otro tema: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/herramientas-tomar-decisiones-sanas/.

Veamos algunos conceptos claves, que nos pueden ayudar a tener menos problemas imaginarios y buscar soluciones más prácticas y reales.

Tomar decisiones, hacer un plan, buscar soluciones, como enfrentar problemas.

Comprender lo que pasó.

Comprender lo que pasó significa hacer un análisis de lo sucedido, entender el por qué sucedió, cuáles son las consecuencias, desde ahí definir acciones concretas, para enfrentar el problema, por ejemplo:

  • Tenés una relación, tu pareja decide terminar la relación, vos podrías imaginar que la vida se te acabó, o hacer un esfuerzo por comprender que terminó una relación, asumir el proceso de dolor y reconocer el hecho de que si una persona no te ama, no significa que no podés reconstruir tu vida afectiva.
  • Te fue mal en una materia de la universidad, la perdiste, vos podrías imaginar que de pronto no servís para esa carrera, cuando en realidad lo único que tenés que hacer es matricular el curso otra vez, aplicarte más, pedir ayuda y seguir avanzando en tus estudios.

Comprender lo que pasó es una base fundamental para que nuestra mente no se ponga dramática.

Comprendiendo los hechos, las implicaciones, nos podemos enfocar en buscar soluciones.

Analizar las consecuencias positivas y negativas.

Una vez que hemos comprendido las cosas y tenemos claro cómo enfrentarlas, hay que tener la capacidad de evitar caer en analizar las consecuencias solo desde lo negativo y darle un tinte triste, oscuro, gris a la situación.

Puede quizá que sea cierto, el dolor, la tristeza, la angustia, la preocupación, la frustración, pero ante cada situación que se nos complica tenemos que ver el lado positivo.

Quizá podás tomar unos minutos extra para leer este artículo: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/herramientas-para-transformar-heridas-emocionales-en-fortaleza/.

Todo problema es una oportunidad de crecimiento, prueba nuestra capacidad y nos da la oportunidad de reinventarnos, o aprender a enfocarnos mejor en la vida para evitar dichas consecuencias.

Pedir consejo.

Con alguna frecuencia, cuando las cosas no salen bien, miramos todo entorno a lo negativo, le damos vuelta una y otra vez al dolor, a la frustración o a las consecuencias negativas que se derivan de los hechos vividos.

Es acá entonces, cuando vos ocupas abrir tu boca, extender tus manos y pedir ayuda, pues las personas que no están en medio del huracán, pueden darte herramientas, directrices, consejos, o estrategias, que por la visión triste y dolorosa que vos tenés, tal vez no podés contemplar una salida.

Pedir consejo es un acto de humildad, pero también de una profunda sabiduría emocional, pues nos permite enfrentar las cosas para resolverlas, quizá dejar de sufrir.

Analizar posibles soluciones.


Es normal que, ante un problema, nuestra mente se nuble y tenga un sesgo negativo, oscuro, pero, en realidad frente a cualquier problemática, ante una situación difícil, nos quedan dos caminos:

  • Sufrir, que extiende la situación y la hace cada vez más grave, y nuestra mente nos paraliza.
  • Enfrentar, la frustración y la sensación de angustia, pedir consejo, para comprender las cosas, y así analizar los pros y los contra de dicha situación, todo orientado a enfocarnos en lo positivo y ponernos a trabajar, para dejar atrás la lamentación que en nada ayuda a nuestro crecimiento personal.

Definir estrategias de acción.

Ahora una vez que has comprendido las cosas, has pedido consejo, te concentraste en los aspectos positivos de enfrentar el problema, estás dispuesto a tomar decisiones e incluso, ya definiste estrategias de acción, lo que toca es avanzar.

Los problemas se hacen más grandes, y se convierten en problemas imaginarios terribles, cuando simplemente nos ponemos a hablar de lo triste que ha sido el hecho, lo complicado que ha sido el proceso, pero no hacemos absolutamente nada.

Llego un momento en el que tenés que definir tus estrategias de enfrentamiento, que son las que te lleven a resolver, paso a paso el tema.

  • En el ejemplo citado del muchacho que perdió la materia de la universidad, el paso que sigue es volver a matricular, buscar tutores, definir en su horario personal más horas de estudio y practicar más, luego todo para adelante.
  • En el ejemplo, de la joven que perdió su relación de pareja, bueno tendrá que tal vez ir a terapia, volver a salir, ampliar su círculo social, darse la oportunidad de sanarse, para luego retomar las oportunidades de conocer gente.

Sólo cuando tomamos decisiones concretas, los problemas se resuelven, se hacen pequeños e incluso desaparecen.

Tomar decisiones, definir ideas, definir un camino.

Definir un plan de acción.

Ahora para que nuestros problemas pierden ese peso negativo, dramático e imaginario, está muy bien:

  • Tomar decisiones.
  • Definir estrategias.
  • Analizar las consecuencias.
  • Definir los recursos que tenemos para enfrentarlos.

Pero es fundamental hacer un plan de trabajo, un plan de enfrentamiento, para que nuestros esfuerzos no sean aislados o impulsivos, de forma tal que terminen complicando las cosas.

A veces perdemos mucho tiempo pensado mucho pero haciendo poco, te invito a escuchar este audio:

Cuando un plan de acción es ordenado, con objetivos y pasos concretos, se toma el problema y se divide en pequeños problemas, así se resuelve la situación.

Tomar decisiones.

Ahora, hay quienes dicen que han tomado una decisión y suelen decir:

  • “Sí, si estoy en eso”.
  • “Lo estoy pensando”.
  • “Lo voy a hacer, voy a tratar, lo enfrentaré”.

Pero no pasan de esto, tomar una decisión significa “voy a hacer algo muy concreto”:

  • Se pone en el calendario.
  • Se define el día en el que vamos a empezar.
  • Nos ponemos a trabajar paso a paso, día a día, de forma muy concreta.

Tomar decisiones no es pensar bonito, tomar decisiones es ejecutar acciones ya, aquí y ahora. Si podés entra a este link y revisá este tema: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/como-abrirse-a-nuevas-ideas-y-formas-de-ser/.

Ejecutar acciones concretas.

Algo muy importante cuando nos toca enfrentar la vida y sus problemas, para poder resolverlos y asimilarlos, es que las acciones tienen que ser muy concretas, a la vez estar muy conscientes del por qué y el para qué vamos a hacer algo.

Todo tiene que estar asociado a un objetivo, hay muchas acciones difusas y confusas, que surgen a raíz de acciones impulsivas, de ahí la importancia de hacer un plan de enfrentamiento, para que nuestras acciones tengan una línea coherente y consistente, pues cuando las acciones son concretas, pero aisladas, sin un plan se corre el riesgo de que los resultados no se perciban.

Esto propicia mayor frustración y volvemos a pensar que este problema es enorme, difícil de resolver, lo cual no es cierto.

Muchas veces los problemas se vuelven en nuestra mente gigantescos, porque desarrollamos acciones concretas pero desordenadas, poco lógicas y sin mucho sentido.

Recordar que todo es un proceso.

Por último cuando tenemos problemas, y nuestra mente los imagina como algo enorme, recordemos que todo es un proceso, y que un plan de enfrentamiento tiene acciones concretas, que requieren pasos:

  • Concretos.
  • Ordenados.
  • Prudentes.
  • Sensatos.
  • Guiados por la escucha de un buen consejo.

Aprender de cada experiencia es fundamental para poder crecer, te invito a ver este video:

Pero, al final todo es un proceso, a veces tenemos problemas imaginarios, no por lo que sucede, si no por el cómo los vemos y tenemos que tener la capacidad de recordar que resolver es caminar de forma progresiva, con un norte, con una muy buena lógica, orientados a resolver, de forma clara y objetiva.

Muchas veces en este camino hacia la solución, las emociones nos van a jugar malas pasadas, de ahí la importancia de adherirnos a un plan y no perder de vista que todo es un proceso.

Espero que este artículo te ayude a ver tus problemas, no de forma imaginaria, sino real, como algo que se puede resolver y asumir, cualquiera que sea la decisión, que tengás que tomar.

Un fuerte abrazo, espero que no sigamos encontrando acá, en mi blog, nos vemos pronto.

Entrada anterior
Señales de que no estás con la persona indicada.
Entrada siguiente
Señales de que te aferrás a la opinión ajena y perdés tu autenticidad.

También te puede interesar

Menú
A %d blogueros les gusta esto: