Tomar decisiones, crítica constructiva, buscar aprobación.

Señales de que te aferrás a la opinión ajena y perdés tu autenticidad.


¿Cuánto te importa lo que digan los demás? Algunos dirán:

  • Para nada.
  • No me afecta.
  • No me importa.
  • Cero, yo, soy yo.

¿Será esto cierto? Ya que vivimos en sociedad y a todos nos importa de una u otra forma, en alguna medida, nos dejamos impactar por la opinión de los otros y habrá quienes digan “a mí me importa mucho la opinión de los demás”.

Entonces se paralizan, buscando siempre la aprobación y buscar encajar, siendo esto un grave problema, fundamentalmente cuando perciben que algo de ellos está mal a criterio de la opinión de los demás.

Desde esta perspectiva todo se pone cuesta arriba, y se nos complica la historia, porque vivir presos de la opinión de los demás, afectando nuestra forma de ser, es un grave error psicológico.  Este otro tema podría interesarte: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/aceptar-critica-constructiva/.

Porque, si bien es cierto, que no tenemos que menospreciar la opinión de los otros, si hay que hacer una salvedad, cuando la opinión de los demás afecta tu autenticidad, afecta tus gustos y tus preferencias, afecta tus decisiones, afecta tu naturalidad, afecta tu esencia ¿Será razonable prestarle atención?

El error está en que simplemente somos esclavos de nuestra propia imaginación, pues partimos de que los otros, tienen el poder de afectar nuestra vida, en el tanto sus opiniones cambian el curso de nuestra vida.

Nuevos aprendizajes, abrir la mente, escuchar, autoestima, arrogancia, aprender a ver la vida de otra forma.

Ahora, ampliemos nuestra reflexión con estos criterios.

La opinión expresa, de forma fuerte y directa ¡Cuidado!

Todos tenemos momentos en los que recibimos opiniones directas, que pueden ser duras, fuertes, sea por el momento en la que la recibimos, por el tono, el gesto, el vocabulario usado.

Otras veces por nuestra reacción ante esta dura opinión, que sacude y afecta nuestra forma de ser y de pensar, por la reacción que tenemos ante ella, pero ¿Te has detenido a pensar si esta opinión es válida?

Hay dos tipos de opiniones expresas:

  1. La que es subjetiva, que no tiene fundamento, es una ocurrencia de la otra persona, por tanto, no debería afectarte, podría molestarte, pero ésta se debería diluir sin mucho costo en nuestra mente, en el tanto, no tiene fundamento.
  2. La otra, es la sana ¿cómo se diferencia de la subjetiva? Tiene fundamento, es así de sencillo, tiene datos, nos guste o no, entonces, deja de ser una opinión simple, y de pronto es una opinión que podemos tomar en consideración, porque sí es real, te puede ayudar a crecer, o al menos contribuye a que podás pensar y replantear algún área de tu vida.

La opinión que vos imaginás.

A esta le tenemos que tener muchísimo cuidado, porque hay personas que viven esclavos de lo que piensan los demás, según su imaginación.

Hasta donde yo sé, sólo casos excepcionales en las películas de ciencia-ficción existen personas que puedan leer la mente. Qué tal si revisás este otro tema: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/seguir-mi-camino-despierta-la-critica/.

Hay quienes construyen una opinión sobre sí mismos, pensando, según ellos, sobre las ideas de otros, cuando en realidad este es un proceso que surge a partir de sus problemas de autoestima, sus inseguridades personales o sus complicaciones mentales, pues lo que muchas veces pensamos respecto a las ideas de otros sobre nosotros mismos, es una proyección de nuestra propia opinión, basada en emociones desordenadas o ideas sin fundamento.

Toda opinión, para que sea válida, tiene que tener tres características:

  1. Tiene que ser expresada directamente por alguien, con buen tino y datos que la respalden.
  2. Tiene que tener un fundamento objetivo, real y además tiene que estar orientado a tu crecimiento personal.
  3. Tiene que ser planteada con respeto, tolerancia, sin imposición o intransigencia, procurando que tengás un espacio para que hagás tu análisis personal.

El poder de las palabras.

¿Cuán fuerte es una palabra? ¿Cuánto poder tiene? En realidad, las palabras van a tener la forma, el color y el peso que vos les des.

Esto varía, según tu momento emocional y psicológico, es interesante como en español una sola palabra, dependiendo del gesto, la circunstancia en la que se diga, puede significar una profunda ofensa o una muestra de cariño.

  • ¿Por qué darle tanto peso a las palabras?
  • ¿Por qué resentirse fácilmente?
  • ¿Por qué inhibirse por la opinión de los demás?
  • ¿Por qué perder la naturalidad?

Creo que no son las palabras, es tu escucha la que está mal, si bien es cierto, que en algunos momentos nos dirán cosas que nos afectan, que nos preocupan, que nos pueden desgastar, el responsable de buscar el significado a esas palabras sos vos.

  • Si algo te aporta, si algo es importante en tu vida, tómalo y adelante.
  • Si no te aporta nada, descártalo y adelante.

Pensemos por ejemplo, en aquella mujer presa de una relación complicada, difícil, ahogada en los celos, el control, el maltrato de su pareja, pero que no toma la decisión de divorciare, porque alguien le dice “pensá en tus hijos”, “no le quités el papá a tus hijos”.

Entonces entra en un debate “paternidad versus maltrato” ¿Debería existir esta lógica en el amor?

No faltará otra persona que le diga “no le hagas esto a tu mamá, la matás”, entonces, vas a sacrificar tu vida por la felicidad de tu madre mientras tus hijos y vos viven en un ambiente de violencia ¿Es válido razonar de esta manera? El significado de las palabras de otros, es tu decisión.

Decisiones, acciones, estrategias, manejo de emociones, complicaciones emocionales, enojo, frustración, estrés

Preguntar versus verificar.

Hay quienes necesitan preguntarle a todo el mundo qué hacer, cómo hacerlo, para tomar una decisión. Viven constantemente en esto:

  • ¿Qué te parece a vos?
  • ¿Qué opinas?
  • ¿Te parece una buena idea?
  • ¿Qué qué harías vos?

Se pierden entre una multiplicidad enorme de opiniones, lo cual es un grave y profundo error, por qué pueden pasar mucho tiempo en esto, sin tomar decisiones, veamos dos perspectivas.

  1. Fundamentalmente estás pidiendo una o varias opiniones, porque andás buscando controlar tu sensación de fracaso, de miedo, ante una posibilidad, y querés que alguien te de la fórmula mágica para hacer el cambio, sin riesgos ¿Esto te parece sano?
  2. Estás preguntándole a todo el mundo, porque internamente te sentís incapaz de tomar una decisión por vos mismo, porque has crecido con una visión de inseguridad continua, pero es irónico, a mayor cantidad de opiniones, mayor inseguridad, pues te perdés en este mar de ideas, muchas a veces sin sentido.

Una cosa es pedir consejo, tener la mente abierta, ser humildes, reconocer nuestros alcances y limitaciones, procurar dejarnos guiar, y otra cosa es andar ahí, por la vida, de forma intensa, buscando tu seguridad personal basada en las opiniones de los demás.

¡Cuidado! Hoy vas para el norte, mañana, para el sur, para luego seguir buscando opiniones, según vos para resolver lo que te toca a vos.

A esto yo le llamo “perder el tiempo”, personalmente creo que hablar con una persona que necesita decenas de opiniones, es una pérdida enorme de tiempo,  nada le puede ayudar a la persona, que pone su seguridad personal en las manos de otros a nivel emocional.

Te invito a ver este video ¿Sos una persona emocionalmente estable?:

¿Por qué sos influenciable?

Yo personalmente, soy de los que creo que nosotros no podemos ser arrogantes, cerrarnos a una idea y no escuchar la opinión de una persona sensata, con experiencia, que nos pueda guiar, orientar, que nos haga crecer.

Pero es importante en la vida, asumir que llega un momento también, en el que tenés que confiar en tus capacidades, tenés que ser valiente, fuerte para formar tus propias opiniones, tomar tus decisiones y avanzar en la vida. Te recomiendo este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/desarrollo-personal/efectos-negativos-mente-negativa/.

Esto es fundamental, aprender a confiar en nosotros mismos, podemos tener la mente y los oídos abiertos, es importante, pero cuando vivimos presos de nuestros problemas de autoestima, nuestras inseguridades, nuestros miedos sin fundamento, nuestra falta de formación para tomar una decisión, nos vamos a convertir en una persona influenciable, volátil.

Si esto se da en nuestra vida, creo que tenemos que buscar ayuda, porque no podemos ir como un barco, llevado por el viento, sin rumbo fijo, cambiando de dirección constantemente, así no se puede hacer un plan de vida.

¿Cuántos de nosotros en diferentes momentos, etapas de la vida hemos dejado de ser auténticos y nos hemos sentido mal? Pero, nos hemos definido como incapaces de tomar una decisión, porque andamos buscando la aprobación de los demás, quedar bien a costa de nuestra satisfacción personal.

¿Vos te has sentido así? ¿Te está pasando algo así? Hay momentos de la vida en los que vos tenés que asumirte como adulto.

Un síntoma de madurez emocional, es tener la capacidad tomar decisiones, asumir las consecuencias de nuestras decisiones, para poder avanzar, de lo contrario nos quedamos ahí, enlodados, enredados, paralizados, viviendo en una zona de insatisfacción, pero sintiéndonos incapaces de tomar una decisión ¿Sos consciente de que vos podés cambiar esto?

Vivir esclavo de la opinión de los demás bloquea nuestra mente, no nos deja crecer. Te invito a escuchar este audio:

Si esto afecta tus emociones, tus finanzas, tu desarrollo laboral, técnico, profesional, hay que tomarse esto muy en serio, buscar ayuda porque la opinión de los demás, debería ser un criterio de análisis para tomar decisiones, no es para alimentar un proceso mental que nos paralice, dejándonos siempre esclavos de una situación que nos crea un grave y profundo sentido de insatisfacción.

Espero que esté artículo te haga pensar en esto, te invito a revisar hasta dónde la opinión de los demás tiene peso en vos.

Espero que podás empezar a tomar decisiones por vos mismo, te deseo una linda semana, nos vemos pronto y déjame tus comentarios.

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